Lo que durante mucho tiempo se consideró un problema exclusivo de las avenidas costaneras de Montevideo o los accesos a la capital, ha terminado por llegar las rutas y calles del interior del país. Al igual que ocurre en puntos críticos de Montevideo como la zona del Prado o la Rambla, las ciudades del interior están lidiando con grupos organizados con una dinámica idéntica que incluye convocatoria por redes sociales, vehículos modificados para maximizar el ruido y la velocidad, y una presencia que desafía abiertamente la convivencia ciudadana. En Montevideo la intendencia informó Hasta mediados de abril, la Intendencia de Montevideo lleva incautados más de 1.000 vehículos entre autos y motos
El departamento de San José se ha visto obligado a seguir los pasos de la capital en materia regulatoria. Recientemente, la Junta Departamental aprobó una normativa que permite la incautación de vehículos involucrados en picadas por un período de hasta 90 días
La Ruta 26, en las cercanías de la ciudad de Tacuarembó, se ha convertido en otro de los puntos donde hay intervención policial. Operativos de Policía Caminera han resultado en detenciones de menores de edad y la incautación de motos con números de chasis adulterados. Bajo el marco del Operativo Ñandubay, el Ministerio del Interior ya ha incautado más de 5.300 motos en todo el territorio nacional en lo que va del año. Departamentos como Canelones, Colonia y Salto reportan cifras de incautaciones que demuestran que el interior profundo está bajo la misma presión que el área metropolitana.

