Porque es equivocada la creación de la Universidad de la Educación

La propuesta carece de un diagnóstico técnico riguroso.

La Universidad de la Educación fue presentada en julio de 2025.

El proyecto de creación de la Universidad de la Educación (UNED) es un error estratégico, presupuestal y educativo, que fragmenta la unidad histórica de la ANEP, provocando una desconexión entre la formación teórica y la práctica docente. La propuesta carece de un diagnóstico técnico riguroso y responde principalmente a intereses de sectores gremiales y sindicales en busca de autonomía política y espacios de poder. Ello a pesar de que ya existen mecanismos legales para otorgar rango universitario y posgrados a los docentes sin necesidad de crear una nueva estructura burocrática costosa y no focalizada en la calidad y la evaluación. La propuesta promueve la endogamia académica, carece de estándares de calidad y genera perdida de derechos laborales actuales. A diferencia, se debe fortalecer la excelencia educativa dentro del marco institucional vigente en lugar de promover una reforma ideológica y política ineficiente, a través de una mayor delegación de funciones al actual CFE y colocando el mérito y la evaluación como base de la formación docente.

  1. Falta de rigor técnico y presupuestal. El proyecto no parte de un diagnóstico real sobre los problemas actuales de la formación docente, como las bajas tasas de egreso o la escasa investigación. No existe un informe presupuestal del Ministerio de Economía y Finanzas que sustente el gasto que la sociedad debería destinar a esta nueva institución. El proyecto incrementará el gasto en burocracia con la creación de nuevas estructuras administrativas y cargos jerárquicos sin garantías de mejora en los resultados educativos en un contexto de restricciones
  2. Fragmentación del sistema educativo (ANEP). El proyecto de creación de un ente autónomo separado de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) rompe con la tradición histórica de centralidad y unidad de la educación pública uruguaya que derivará en que la formación de los futuros docentes perderán el vínculo directo con las escuelas y liceos donde realizarán sus prácticas, las cuales pasarían a depender de convenios externos e inestables. Promueve una «grave desconexión» entre lo que se enseñaría en la universidad y las competencias que la ANEP determina que necesitan los docentes en el aula
  3. Modelo de gobernanza y sesgo político. El proyecto es la creación de la «universidad de los gremialistas», con un cogobierno sin actores externos que dará un peso dominante mayor a los sindicatos y que subordina la calidad a intereses corporativos. Promoverá una mayor endogamia y que la institución se vuelva cerrada sobre sí misma, donde los propios egresados formen a los futuros docentes sin la competencia y apertura a otros actores o miradas externas. Además, carece de consenso nacional y claramente la UNED es un proyecto nacido de la visión de un partido de gobierno y de los gremios, lo que la hace nacer «débil» políticamente
  4. Calidad académica y estándares. El proyecto plantea muy bajas exigencias de formación y experiencia para las autoridades (como el Rector) que no corresponde al nivel universitario y que están planteadas para que asuman las actuales autoridades del CFE sin formación doctoral y trayectoria en investigación. Hay una ausencia de centralidad en la calidad y no se incorpora la obligatoriedad de someterse a mecanismos estrictos de acreditación y aseguramiento de la calidad, lo cual afectará a futura cualquier dinámica centrada en el mérito ante la adscripción sindical. En tal sentido abandona el modelo articulado al ejercicio laboral para copiar un modelo «academicista y teórico» similar al de la Facultad de Educación de la UDELAR, que se ha demostrado poco eficaz y de baja calidad pedagógica.
  5. Cuestionamiento de su necesidad. Para colmo, ya existen mecanismos de universitarización de la formación docente por lo que no es necesario crear una universidad para otorgar títulos universitarios o dictar posgrados, ya que la ANEP cuenta con marcos legales y ordenanzas que le permiten hacerlo.  El sistema actual de reconocimiento universitario con la aprobación externa de los programas y la prueba «Docente Acreditado» a los graduados previamente ya ha permitido resolver el tema de las certificaciones tanto para los nuevos estudiantes como para  miles de docentes que ya han alcanzado el reconocimiento como Licenciados en Pedagogía. Hoy en innecesaria una nueva estructura institucional más allá de poder mejorarse ese marco institucional
  6. Bloqueo a la descentralización. Aunque se promete una institución nacional, el proyecto tiende a reforzar el centralismo en Montevideo, como se ha visto en este año lo cual perjudica a los centros de formación en el interior del país y a los docentes y estudiantes. La centralización de la educación semipresencial y el darle el rol al IPA es una expresión clara del paradigma del cuerpo dirigente,
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Eco. Claudio Rama

Dr. en Educación, Dr. en Derecho
Ex Director del Instituto de Perfeccionamiento y Estudios Superior (IPES-CFE-ANEP)

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