“Posición fiscal inicial no es sostenible y requiere de una corrección significativa”

Desde CPA Ferrere advierten sobre los desafíos que tiene el Ministerio de Economía.

Los economistas Alfonso Capurro y Nicolás Cichevski en la reunión con clientes de CPA Ferrere.

La economía uruguaya transita un período de moderación en su actividad, impulsada por factores estacionales y estructurales, mientras el gobierno de Yamandú Orsi presenta un Presupuesto 2025-2029 que busca un «nuevo equilibrio de inflación» por debajo del 4,5%, señaló un informe para los clientes del Servicios de Análisis y Pronósticos Económicos de CPA Ferrere. Los economistas Alfonso Capurro y Nicolás Cichevski delinearon un panorama optimista pero cauteloso, con proyecciones de crecimiento revisadas al alza para 2026 y alertas sobre riesgos fiscales y regionales.

Cichevski analizó el punto de partida fiscal, evaluó el plan fiscal del Presupuesto, los pilares del ajuste fiscal y los riesgos del programa, así como los cambios introducidos en la regla fiscal.

Se señala en el informe que el plan fiscal del gobierno introduce un ajuste fiscal significativo pero gradual, que, por su timing y sus riesgos, no termina de despejar el riesgo fiscal a corto plazo. El economista recordó que “la posición fiscal inicial no es sostenible y requiere de una corrección significativa”. Para ilustrar las matemáticas detrás del ajuste fiscal necesario, explicó que para estabilizar la deuda en el 58% del PIB registrado en 2024 (según estimaciones del Consejo Fiscal Asesor), la corrección debería comenzar inmediatamente y acumular un ajuste de 3% del PIB en el período. «Un camino gradual, con un ajuste acumulado de 1,8% del PIB, permitiría estabilizar la deuda al final del período, pero admitiendo un crecimiento adicional, que ya acumula un incremento de 25% del PIB desde 2014” señala. El programa presentado por el gobierno se parece más a la segunda alternativa.

Otro capítulo se denomina «Los riesgos de la estrategia fiscal adoptada». En este sentido se señala que en primer lugar, en la medida en que se optó por la vía de los ingresos, la corrección fiscal comienza recién en 2027 y se concentra en los últimos años del período, quedando expuesta al ciclo electoral. Asimismo «el ajuste se apoya en un aumento de la recaudación, cuya efectividad está sujeta a incertidumbre, porque requiere aprobación del Parlamento y por la incertidumbre propia de las fuentes de ingreso incremental, elemento que es difícil de cuantificar con la información publicada en la Exposición de Motivos que acompaña el Proyecto de Ley». Por último, se indica que «el cumplimiento del programa fiscal requiere que se materialicen las proyecciones de crecimiento económico para el período, que tienen un sesgo levemente optimista, sobre todo en el período 2028-2029».

En otro orden, el economista de CPA Ferrere destacó que, favorecida por la debilidad global del dólar, la inflación se ubicó por debajo del nivel objetivo en agosto y la firma prevé que cerraría el año 2025 en 3,7% y manteniéndose por debajo de la meta de 4,5% hasta mediados de 2026.

Argentina: nuevo escenario de inestabilidad

Alfonso Capurro, socio de CPA Ferrere, afirmó que “la etapa más intensa de la Guerra Comercial habría quedado atrás, pero sus impactos en inflación y en comercio internacional todavía están en proceso”. El contexto global es menos amistoso que a comienzos del 2025, pero el nuevo equilibrio global también genera reconfiguraciones de comercio con oportunidades para Uruguay por el desplazamiento que sufren algunos de nuestros competidores como Brasil, que queda virtualmente excluido del negocio de exportación de carne a Estados Unidos, gravado con un arancel de 76,4% para la carne por fuera de cuota.

Asimismo, el precio de la carne se mantiene tonificado ante las restricciones de oferta en EE.UU. y demanda global firme. Según Capurro, “el escenario para el precio de la carne es un shock externo favorable para Uruguay que se ha ido consolidando en los últimos meses. Con los precios actuales, en 2025 la cadena cárnica volverá a ser el principal sector exportador del Uruguay”.

Por último, el economista evaluó el contexto actual de la economía argentina en virtud de la derrota electoral del oficialismo en las elecciones legislativas bonaerenses. “Sin acceso al crédito y con reservas netas escasas para defender el tipo de cambio y enfrentar vencimientos de deuda en 2026 y 2027, las bandas cambiarias parecen difícil de sostener después 26 de octubre”, fecha de las elecciones legislativas. Argentina podría ingresar en un esquema monetario con flotación, con mayor inestabilidad del TCR.

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