Procesado: La Justicia avanza contra el presidente de la AFA, Fabián “Chiqui” Tapia

La medida se tomó en el marco de una causa por retención indebida de aportes previsionales.

“Chiqui” Tapia se va aperder su ida al Mundial.

El juez en lo Penal Económico Diego Amarante dictó el procesamiento de Claudio Fabián “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), junto a su tesorero Pablo Toviggino y otros dirigentes de la entidad. La medida se tomó en el marco de una causa por retención indebida de aportes previsionales, impuestos y contribuciones a la seguridad social por un monto que supera los 19.353 millones de pesos (aproximadamente 13 millones de dólares) entre marzo de 2024 y septiembre de 2025.

Según la resolución judicial, la AFA actuó como agente de retención y percepción de tributos nacionales (como IVA y Ganancias) y recursos de la seguridad social, pero no ingresó los montos retenidos dentro del plazo legal establecido. El juez consideró que, aunque los pagos se realizaron posteriormente, la demora sistemática configura el delito de apropiación indebida de tributos agravada (reiterada en 34 oportunidades) y apropiación indebida de recursos de la seguridad social agravada (reiterada en 17 oportunidades). Amarante destacó la “posición central” de Tapia como presidente y administrador de la clave fiscal de la institución, lo que lo convierte en responsable directo ante el fisco. Pablo Toviggino, como tesorero y mano derecha del dirigente, también ocupa un rol clave en el manejo financiero.

Además del procesamiento sin prisión preventiva, el magistrado ordenó un embargo preventivo de 350 millones de pesos sobre los bienes de Tapia y Toviggino, y también sobre la persona jurídica de la AFA. Se mantiene la prohibición de salida del país que pesaba sobre ellos desde febrero, y se les impuso la obligación de no ausentarse del domicilio por más de 72 horas sin informar al tribunal. El juez rechazó expresamente el pedido de Tapia de un permiso genérico por 60 días para viajar al exterior por compromisos relacionados con el fútbol.

La causa se inició a partir de una denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que detectó inconsistencias en el cumplimiento de las obligaciones tributarias y previsionales de la AFA. En su fallo de más de 140 páginas, Amarante analizó los movimientos financieros de la entidad y concluyó que esta contaba con holgada capacidad económica para cumplir en tiempo y forma, pero utilizó planes de facilidades de pago como un “mecanismo de refinanciamiento” para postergar el ingreso de los fondos retenidos y disponer de ellos temporalmente.

El 12 de marzo de 2026, Claudio Tapia se presentó a declarar en los tribunales federales de Buenos Aires. En un escrito, negó haber “ordenado, ejecutado o consentido” las irregularidades y argumentó que su función es de carácter político y representativo, no operativo-administrativo. No respondió preguntas del juez durante la audiencia. Toviggino y los demás imputados —entre ellos el secretario general Cristian Malaspina (presidente de Argentinos Juniors), Víctor Blanco y Gustavo Lorenzo— también prestaron declaración en fechas cercanas.

Este procesamiento representa la primera vez que Tapia queda procesado en una causa penal desde que asumió la presidencia de la AFA en marzo de 2017. Aunque la defensa ya anunció que apelará la decisión ante la Cámara Nacional en lo Penal Económico, si la Cámara confirma el procesamiento, la causa avanzará hacia el juicio oral, donde los imputados podrían enfrentar penas de prisión efectiva.

El escándalo estalló en un momento especialmente sensible para el fútbol argentino. A solo dos meses y medio del inicio del Mundial 2026 (que se disputará en junio en Estados Unidos, México y Canadá), la prohibición de salida del país complica seriamente la agenda internacional de Tapia, quien deberá solicitar autorización judicial expresa para cada viaje. La AFA, que rige a la Selección Nacional campeona del mundo en Qatar 2022, atraviesa así uno de los momentos más delicados de su conducción.

La defensa de Tapia y Toviggino sostiene que no hubo dolo ni apropiación, sino meros incumplimientos formales que no configuran delito.

Con casi nueve años al frente de la AFA (reelecto hasta 2028 con Juan Román Riquelme como primer vicepresidente), “Chiqui” Tapia enfrenta ahora el desafío judicial más serio de su gestión. El caso no solo pone en jaque su libertad de movimiento y la estabilidad de la conducción, sino que también genera interrogantes sobre el futuro inmediato del fútbol argentino a las puertas del evento deportivo más importante del planeta.

 

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1 Comentario

  1. Grondona, Tapia, los que estuvieron, los que están…cada uno peor que el otro. Y generalmente, no son criticados sino admirados. Y se les reprocha más el haber sido atrapados que el delito mismo.

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