Punta Ballena dio un nuevo paso hacia su incorporación al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP). Representantes de la Intendencia de Maldonado, organizaciones sociales y vecinos presentaron formalmente la propuesta ante el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, en un contexto de preocupación por el avance de la construcción en la zona.
La iniciativa busca preservar los valores naturales, paisajísticos, patrimoniales y arqueológicos de uno de los sitios emblemáticos de la costa uruguaya, así como proteger su flora y fauna.
Tras recibir la propuesta, Ortuño destacó su fundamentación técnica y el respaldo ciudadano que la acompaña. Sostuvo que Punta Ballena constituye un patrimonio de Maldonado y de todo el país, y la definió como un elemento de la identidad nacional.
El ministro también valoró el proceso de elaboración de la iniciativa, impulsada durante años por vecinos y organizaciones de la sociedad civil, con aportes técnicos de la Universidad de la República (Udelar). La propuesta cuenta, además, con el respaldo del gobierno departamental y de la Junta Departamental de Maldonado, donde están representados todos los partidos políticos.
La presentación formal abre ahora una etapa administrativa que deberá cumplir los procedimientos establecidos por la legislación vigente para la incorporación de áreas al SNAP.
En primer lugar, los equipos técnicos del Ministerio de Ambiente estudiarán la propuesta y elaborarán una iniciativa formal. Posteriormente, se realizarán una consulta pública y una audiencia pública, instancias destinadas a recoger opiniones y aportes de la ciudadanía antes de avanzar hacia una resolución definitiva.
Ortuño advirtió que el procedimiento requiere cumplir distintos plazos legales y consideró poco probable que concluya durante 2026. No obstante, expresó su expectativa de que el año próximo pueda concretarse la incorporación de Punta Ballena al sistema nacional.
La iniciativa procura establecer herramientas de protección para un territorio cuyo valor ambiental y paisajístico convive con las presiones derivadas del desarrollo inmobiliario.


Buenísimo Una zona que merece ser protegida