En Uruguay, hablar de rehabilitación carcelaria suele despertar un reflejo automático de escepticismo.
A días de las elecciones la opción de reestructura sin cierre es lo más sensato.
Uno de los principales desafíos que enfrentan los parlamentos es la falta de preparación y conocimiento especializado de muchos de sus miembros.
La reciente escalada de amenazas vinculadas al narcotráfico en Uruguay no es un hecho aislado; es el síntoma visible de un problema que dejó de ser latente para convertirse en estructural.
La política internacional siempre fue un terreno donde los gobiernos se permiten más margen que en la agenda interna.
Un derecho aún en construcción.
Uruguay arrastra un problema estructural que trasciende gobiernos, ciclos económicos y discursos de campaña: la dificultad para consolidar una industria verdaderamente competitiva.
