La cuenta regresiva marca que estamos a 99 días para el comienzo de los Juego Olímpicos de verano que se realizará en París a partir del 26 de julio de este año, en total se espera que participen 10.500 atletas de 206 países, que van a demostrar el resultado de sus entrenamientos y competencias de los últimos cuatros años una vez se encienda la llama olímpica.
Pero a pesar de que cada vez falta menos, mayor es la incertidumbre. Recientemente el presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo que la ceremonia de apertura de París 2024 podría cambiarse en caso de amenaza terrorista.
La innovadora y hasta romántica idea de realizar la ceremonia de apertura por las calles de la capital francesa usando los 6 kilómetros del río Sena como escenario, la Torre Eiffel de fondo, con los deportistas transitando en embarcaciones mientras que son aclamados por la multitud, se ve amenazada.
Los crecientes temores por la seguridad han tenido un impacto sin precedente. En enero, la cantidad de espectadores que tendrán permitido ingresar a la ceremonia se redujo de unos 600.000 a aproximadamente 320.000 personas.
Los turistas recibieron la advertencia que no se podrá presenciar gratuitamente desde las riberas debido a que el gobierno francés ha dado marcha atrás en su ambicioso plan debido a cuestiones de seguridad.
Posteriormente, el 24 de marzo, Francia incrementó a su máximo nivel la alerta de seguridad tras el atentado a una sala de conciertos en Rusia, del cual el Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad.
El mandatario Francés mencionó la opción de “restringir la ceremonia a la plaza del Trocadero de París frente a la Torre Eiffel” o trasladarla al estadio Stade de France.
El presidente añadió que las autoridades pondrán un perímetro de seguridad alrededor del lugar de la ceremonia semanas antes del inicio del evento deportivo más importante del mundo. Además, anunció que pedirá un alto al fuego a su homólogos de Rusia y Ucrania durante los juegos.
Se espera que alrededor de 30.000 agentes de policía sean movilizados todos los días durante los juegos y 45.
000 trabajarán durante la ceremonia de apertura. Con sus propios recursos exigidos al máximo, Francia ha pedido a 46 países el aporte de 2.200 agentes adicionales, muchos de los cuales estarán armados.

