La Unión de Policías de la Guardia Republicana solicitó de manera formal al Ministerio del Interior una instancia de fiscalización directa para examinar las partidas de chalecos balísticos y la flota de vehículos blindados que la secretaría de Estado prevé incorporar a la fuerza táctica. Mediante un comunicado oficial, el sindicato policial argumentó que resulta prioritario conocer de primera mano las especificaciones de fabricación, los niveles de resistencia y las condiciones generales de funcionamiento del material logístico antes de que sea desplegado de forma definitiva en las calles.
El interés de la organización sindical se enfoca en constatar que las unidades pesadas transferidas por el Ejército Nacional reúnan las habilitaciones técnicas vigentes y se adecúen estrictamente a las normativas de circulación urbana para tareas de patrullaje preventivo de alta intensidad. En lo que respecta a la protección personal, los delegados gremiales pretenden evaluar de forma exhaustiva la composición de los materiales de los chalecos y su nivel de detención balística, con el propósito de emitir un dictamen técnico fundado en la experiencia operativa de los propios funcionarios que arriesgan su integridad física en los procedimientos diarios.
La directiva de la Guardia Republicana remarcó que esta petición constituye un ejercicio legítimo de control sobre las herramientas laborales suministradas por el Estado. Desde la perspectiva del colectivo, la supervisión de los elementos de seguridad resulta indispensable para garantizar que el personal subalterno disponga de las máximas garantías de supervivencia frente a situaciones de vulnerabilidad extrema, aportando una visión técnica e institucional orientada al fortalecimiento general de la función del cuerpo policial.

