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Sudáfrica vuelve a una Copa del Mundo 16 años después con la ilusión de superar la fase de grupos

Integrará el Grupo A y disputará el partido inaugural frente a México, tal como ocurrió en el Mundial de 2010

Sudáfrica jugará el partido inaugural frente a México

Dieciséis años después, Sudáfrica vuelve a una Copa del Mundo y, como si se tratara de una coincidencia del destino, le tocará disputar el partido inaugural frente a México, tal como ocurrió en el Mundial que organizó en 2010. Aquella noche quedó grabada en la memoria colectiva por el inolvidable gol de Siphiwe Tshabalala, un zurdazo imparable que se clavó en el ángulo de la portería defendida por Óscar “el Conejo” Pérez y abrió oficialmente la competición. Desde entonces, el mundo empezó a mirar con otros ojos a los “Bafana Bafana”.

Esta será la cuarta participación mundialista de la selección africana, que en ninguna de sus ediciones logró superar la fase de grupos. Su primera clasificación llegó tras apenas dos participaciones en Eliminatorias y Francia 1998 marcó su debut en la máxima cita, además de representar una de las pruebas más exigentes para el equipo. Integró el Grupo A junto a Francia, Dinamarca y Arabia Saudita, sumó dos puntos y finalizó en la tercera posición.

Siphiwe Tshabalala anotó el gol que abrió el Mundial 2010

En Corea y Japón 2002, Sudáfrica disputó su segunda Copa del Mundo consecutiva y dejó señales claras de crecimiento. Compartió el Grupo B con España, clara favorita, además de Paraguay y Eslovenia. Sumó cuatro puntos, pero quedó eliminada por diferencia de goles a favor. En su Mundial como anfitriona, en 2010, volvió a integrar el Grupo A, está vez con México, Uruguay y Francia, una zona sumamente compleja. Aun así, nuevamente alcanzó los cuatro puntos y volvió a despedirse por diferencia de goles. Su gran hito fue la victoria 2-1 ante Francia, resultado que dejó fuera de competencia a los europeos.

En total, Sudáfrica ha disputado tres Copas del Mundo sin lograr avanzar a octavos de final. Jugó nueve partidos, con un balance de dos triunfos, cuatro empates y tres derrotas, lo que arroja una eficacia del 37,03%. Anotó 11 goles y recibió 16, números que la ubican en el puesto 49 de la tabla histórica del Mundial por diferencia de goles.

Ahora, una vez más, el destino la coloca en el Grupo A junto a los coanfitriones y viejos conocidos: Corea del Sur y el ganador del repechaje de la UEFA D, que disputan Dinamarca, Macedonia del Norte, República Checa e Irlanda. Sudáfrica debutará el 11 de junio en Ciudad de México; luego viajará a Atlanta para enfrentar al rival proveniente del repechaje europeo y cerrará la fase de grupos en Monterrey ante Corea del Sur, en lo que aparece, a priori, como el grupo más accesible de sus cuatro participaciones mundialistas.

Camino al Mundial 2026

A pesar de los contratiempos durante la clasificación, donde fueron sancionados por alineación indebida, los sudafricanos llegaron a la última jornada dependiendo de otros resultados, pero lo consiguieron. Nigeria colaboró con una goleada 4-0 sobre Benín y Sudáfrica hizo los deberes con un contundente 3-0 ante Ruanda. Ese desenlace le permitió quedarse con el primer puesto del Grupo D y desató escenas de euforia en las tribunas del Estadio Mbombela.

Sudáfrica venció a Ruanda para asegurar su boleto mundialista

Ya con el boleto asegurado, Sudáfrica llega al Mundial con la experiencia de haber disputado anteriormente la competencia, aunque aparece algunos escalones por debajo de otras selecciones africanas. Su objetivo principal será superar la fase de grupos y meterse entre los 32 mejores del torneo. Todo lo que llegue por encima de ese umbral, a priori, estaría fuera de la lógica, aunque no de las ilusiones de los “Bafana Bafana”.

A diferencia de lo que ocurre con otros seleccionados del continente, la mayor parte de sus futbolistas milita en la liga local, incluido su capitán, el arquero Ronwen Williams. Esto refleja, por un lado, un nivel que no siempre alcanza para dar el salto a campeonatos de mayor exigencia, aunque al mismo tiempo le otorga al cuerpo técnico la posibilidad de seguir de cerca el rendimiento de sus jugadores.

En este contexto, será clave la iniciativa del entrenador Hugo Broos. El técnico belga, que anunció que se retirará después del Mundial, asumió en 2021 y decidió apostar con firmeza por los jugadores del torneo sudafricano. Consiguió un meritorio tercer puesto en la Copa Africana de Naciones 2023, un respaldo anímico fundamental para un plantel que terminaría sellando su clasificación a la Copa del Mundo. A sus 73 años, y tras haber pasado más de la mitad de su vida como director técnico, la edición de 2026 será su primera experiencia mundialista, luego de una extensa trayectoria que incluye un breve ciclo en Camerún, donde se consagró campeón continental en 2017.

Jugador clave

La principal figura es el atacante Lyle Foster. Sobre el actual delantero del Burnley, de la Premier League, descansan buena parte de las esperanzas sudafricanas de realizar un buen papel en 2026. En plena madurez futbolística, con 25 años, su importancia dentro del equipo es tal que su ausencia por lesión en el último partido de las Eliminatorias generó una profunda preocupación entre los aficionados, más allá de que el equipo terminó sacando carácter y logró la victoria que necesitaba.

El apodo de la selección es Bafana Bafana (Muchachos, Muchachos)

Uno de los aspectos más consolidados del equipo es su identidad de juego, que parece funcionar de manera coherente con los nombres que integran el plantel. Las distintas miradas sobre este ciclo de los “Bafana Bafana” coinciden en que, más allá de un 4-2-3-1 que fluye con naturalidad, buena parte de los resultados que los llevaron al Mundial se explica por una concentración casi obsesiva en cumplir el plan de juego durante los 90 minutos. Mantener ese nivel de atención será clave para plantarse también frente a las grandes potencias.

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