El crimen fue brutal y planificado. El fotógrafo fue secuestrado al salir de una fiesta, trasladado a una cava en General Madariaga, esposado, golpeado y finalmente ejecutado con dos disparos.
Estas personas luchan cada día por el sustento propio y de sus familias, a pesar de la falta de apoyo y la constante criminalización de su trabajo.
