Según el Ministerio de Economía, enero cerró con un superávit primario de 3,1 billones de pesos y un superávit financiero de 1,1 billones, cifras que el Gobierno presentó como una ratificación del “ancla fiscal” del programa económico.
Los derechos laborales no son costos, son protecciones. Cuando se debilitan, los trabajadores no “ganan empleo”, ganan contratos más inseguros, con salarios relativizados, con menor capacidad de negociación.
El clima se enrarece aún más cuando el presidente de la Cámara, Martín Menem, bloqueó un intento opositor de extender la lista de oradores.
