Con el respaldo decisivo de los gobernadores y el acompañamiento del PRO y la UCR, la Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral

Se aprobó la ley de la discordia

El clima se enrarece aún más cuando el presidente de la Cámara, Martín Menem, bloqueó un intento opositor de extender la lista de oradores.

Diputados Debate por la Reforma Laboral Martin Menem Foto Federico Lopez Claro

Con el respaldo decisivo de los gobernadores y el acompañamiento del PRO y la UCR, la Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei y el proyecto volvió al Senado, que deberá definir su sanción definitiva tras las modificaciones introducidas en el recinto.

La iniciativa obtuvo media sanción en general con 135 votos afirmativos y 115 negativos. A los apoyos de La Libertad Avanza se sumaron los del PRO, la UCR y el MID, además de un grupo de legisladores alineados con mandatarios provinciales que volvieron a convertirse en pieza clave para el oficialismo. En particular, seis diputados de bloques vinculados a gobernadores de distintas provincias inclinaron la balanza a favor del Gobierno.

Diputados Debate por la Reforma Laboral  Foto Federico López Claro

La modificación central fue la eliminación del artículo 44, que establecía nuevas condiciones para el régimen de licencias por enfermedad. Ese cambio obliga a que el texto regrese al Senado, donde el oficialismo buscará emitir un nuevo dictamen en comisión este viernes para cumplir con los plazos reglamentarios y llevarlo al recinto antes de fin de mes.

En la votación en particular, el Título I fue aprobado por 133 votos contra 116, ya sin el artículo objetado. También se sancionó el Título II, que crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), con 130 votos afirmativos, 117 negativos y tres abstenciones. Este punto generó fuertes críticas de la oposición, que advirtió que podría afectar el financiamiento del sistema previsional y utilizarse para solventar despidos en el sector privado.

Otro capítulo controvertido fue el Título XXVI, que impulsa la derogación de diversos estatutos especiales, entre ellos el del periodista profesional. El oficialismo y sus aliados lograron imponerse con 126 votos a favor, 116 en contra y cuatro abstenciones. Desde la oposición advirtieron que la medida implica un retroceso en derechos laborales específicos y debilita marcos regulatorios sectoriales.

La sesión estuvo atravesada por un clima de alta tensión política. En los palcos del recinto siguieron el debate la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el ministro del Interior, Diego Santilli, en una señal del fuerte involucramiento de la Casa Rosada en la negociación parlamentaria.

Karina Milei     Manuel Adorni      Diego Santilli
Foto Federico López Claro

La clave del triunfo libertario volvió a estar en el apoyo territorial. Legisladores que responden a gobernadores de Salta, Jujuy, Misiones, Neuquén, San Juan y Tucumán facilitaron el avance del proyecto. Incluso los diputados de Catamarca alineados con el gobernador Raúl Jalil, si bien votaron en contra, resultaron determinantes al dar quórum para iniciar la sesión.

Ese movimiento reavivó la interna del peronismo. Desde Unión por la Patria se multiplicaron las críticas contra los llamados “peronistas dialoguistas”. Hubo acusaciones de traición y fuertes cruces en redes sociales y en el recinto. La diputada Vanesa Siley habló de una “Banelco a cielo abierto”, en alusión al escándalo de sobornos en el Senado en los años 2000, mientras que otros referentes reclamaron que quienes facilitaron el debate deberían dejar sus bancas.

El clima se enrarece aún más cuando el presidente de la Cámara, Martín Menem, bloqueó un intento opositor de extender la lista de oradores. La votación del plan de labor a mano alzada desató gritos, acusaciones y un momento de caos en el estrado. Diputados de Unión por la Patria y de la izquierda se levantaron de sus bancas para protestar, y hubo fuertes intercambios verbales con legisladores libertarios.

Más avanzada la noche, el peronismo intentó hacer caer la sesión al plantear una moción de orden para devolver el proyecto a comisión cuando el recinto no tenía quórum pleno. Sin embargo, la maniobra fue neutralizada y el oficialismo logró sostener el debate hasta llegar a la votación final. En ese tramo, la diputada Silvana Giudici pidió adelantar la votación, aunque luego retiró la moción una vez asegurados los números.

La reforma laboral impulsada por Javier Milei obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados tras una extensa y tensa sesión. El proyecto fue aprobado en general con 135 votos a favor y 115 en contra, y ahora deberá regresar al Senado para que se debatan las modificaciones incorporadas durante su tratamiento en la Cámara baja. La fecha prevista para que la iniciativa sea tratada en el recinto de la Cámara alta sería el próximo 27 de febrero.

Durante el debate en comisión, el oficialismo aceptó uno de los principales reclamos de los bloques dialoguistas y resolvió eliminar el artículo que modifica el régimen de licencias por enfermedad, uno de los puntos más cuestionados por la oposición. Ese cambio resultó clave para destrabar apoyos y garantizar los votos necesarios para avanzar con la aprobación.

Con las modificaciones introducidas, el texto deberá ser nuevamente analizado por el Senado, que tendrá la última palabra. El Gobierno busca que la norma quede sancionada antes del inicio del período ordinario de sesiones, en lo que considera una pieza central de su programa de reformas económicas.

Desde la oposición anticiparon que, de convertirse en ley, la reforma enfrentará una “catarata” de planteos judiciales por presunta inconstitucionalidad. También cuestionaron que el proyecto no garantiza la creación de empleo genuino y que podría precarizar las condiciones laborales. El senador Martín Lousteau advirtió que el Fondo de Asistencia Laboral podría implicar que “los jubilados de hoy y mañana paguen los despidos de las empresas”.

Para el Gobierno, en cambio, la aprobación en Diputados representa una señal de fortaleza política y de capacidad de articulación con los gobernadores. La Casa Rosada apuró los tiempos con la intención de que la reforma esté sancionada antes del 1° de marzo, cuando Milei inaugure el período ordinario de sesiones del Congreso.

Ahora la definición queda en manos del Senado. Allí se pondrá a prueba nuevamente la capacidad del oficialismo para sostener acuerdos territoriales y disciplinar mayorías circunstanciales. La reforma laboral, eje central del programa económico libertario, se encamina así a su instancia decisiva, en medio de una fuerte polarización política y con el sistema sindical anticipando resistencia en las calles y en los tribunales.

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2 Comentarios

    • Se viene la era de la esclavitud argenta. Milei el esquizofrénico entreguista de materia prima. Los va a explotar para la rápida entrega de materias primas a su amo del norte, con suelditos de miseria, hambre y castigados si se enferman. Esclavitud del siglo 21, las anemonas de acá aplauden.

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