Irán ha rechazado formalmente una propuesta de Estados Unidos destinada a establecer un marco legal conjunto para la administración del estrecho de Ormuz. El vicepresidente del Parlamento iraní, Ali Nikzad, informó este lunes que la iniciativa, presentada durante las recientes negociaciones en Islamabad, fue descartada de plano por Teherán. El funcionario calificó de «inapropiada» cualquier injerencia de Washington en esta vía marítima vital para el comercio energético global, cuestionando abiertamente la presencia de tropas y naves estadounidenses en las aguas del Golfo Pérsico.
En el marco de los diálogos, Irán había ofrecido como gesto de buena fe la dilución de 430 kilogramos de uranio enriquecido bajo supervisión de una coalición internacional que incluiría a Arabia Saudita. Sin embargo, Nikzad señaló que Estados Unidos se retiró de esta iniciativa específica. Asimismo, Teherán planteó la implementación de tasas de tránsito para los buques que atraviesan el estrecho, rechazando el intento de Washington de integrarse en la gestión de dichos cobros. La tensión se vio agravada por denuncias de intentos estadounidenses de apropiarse de reservas de uranio en la instalación de Isfahán tras el despliegue militar del pasado 6 de abril.
El anuncio del fracaso de estas negociaciones pone fin a las expectativas generadas por la tregua de dos semanas mediada por Pakistán. Mientras Teherán insiste en que la diplomacia debe basarse en el respeto mutuo y la superioridad territorial, Washington mantiene el condicionamiento de un alto el fuego permanente a la reapertura total y sin restricciones del estrecho de Ormuz. Con las posiciones estancadas y la desconfianza en aumento, la región permanece en una situación de alta volatilidad operativa y diplomática.

