En el evento “Transformar para competir”, organizado por UHUB País Logístico y The Box, Bruno Gili presentó cómo el nuevo programa del gobierno buscará impulsar innovación aplicada, proyectos piloto y articulación público-privada para mejorar productividad, sostenibilidad y competitividad del sector logístico.
En el marco del encuentro “Transformar para competir”, realizado este miércoles en la Torre de las Telecomunicaciones, el contador Bruno Gili —responsable del programa Uruguay Innova— expuso ante referentes del sector logístico sobre el desafío de conectar ciencia, tecnología y empresas para acelerar la productividad nacional. “No vengo del mundo de la logística; vengo del mundo de los servicios globales”, advirtió al comenzar, “pero el objetivo es el mismo: pensar cómo hacer de Uruguay un país más innovador, más competitivo y más sostenible”.
Gili planteó que Uruguay Innova nace para apoyar sectores estratégicos —logística, ciencias de la vida, servicios globales, agronegocios y economía creativa— con una mirada transversal: entender qué necesita cada industria para innovar y detectar dónde el Estado debe intervenir para destrabar procesos, reducir riesgos o habilitar proyectos piloto de alto impacto. Durante su exposición, Gili subrayó que la transformación tecnológica atraviesa a todas las industrias y borra fronteras tradicionales. “Hoy no está claro con quién competimos ni por dónde vendrá la disrupción”, señaló. En ese contexto, la logística ocupa un lugar estratégico para la inserción internacional del país.
“Uruguay quiere consolidarse como un hub logístico, pero para eso necesitamos acompañar la adaptación del sector a la revolución 4.0”, afirmó. Sistemas de datos, digital twins, automatización, inteligencia artificial, robótica, nuevas energías y tecnologías de sostenibilidad conforman —según Gili— el núcleo de las capacidades que determinarán la competitividad futura.
El responsable de Uruguay Innova advirtió que la innovación no ocurrirá solamente dentro de las empresas. Para que la red funcione, todos sus nodos deben moverse al mismo ritmo: “La red logística no puede ser más rápida que sus puntos más lentos. Y muchos de esos puntos dependen del Estado”. Por eso remarcó la necesidad de modernizar regulaciones, simplificar accesos a datos públicos, avanzar en interoperabilidad y mejorar la gobernanza digital del sector público.
A partir de los ejes del evento, Gili organizó su análisis en tres grandes desafíos: la sostenibilidad; los datos y digital twins y la automatización e inteligencia artificial. Sobre la “sostenibilidad”, afirmó que la transición hacia energías limpias y operaciones de bajo impacto será clave para sostener la competitividad. El expositor planteó que Uruguay posee ventajas, pero necesita acelerar la incorporación de tecnologías que permitan reducir emisiones y mejorar la eficiencia energética en transporte y operaciones logísticas. En relación a los “datos y digital twins”, indicó que el procesamiento de datos, imágenes, videos e información generada por sensores e IoT constituye, a juicio de Gili, “uno de los activos más relevantes para desarrollar innovación aplicada”. Tanto el sector público como el privado deben facilitar el acceso seguro a datos y coordinar inversiones para que la industria tecnológica nacional pueda generar productos y soluciones, y no solo servicios. Por último, en relación a la “automatización e inteligencia artificial”, si bien reconoció la centralidad de la IA, Gili fue enfático: “Lo que realmente cambia la productividad es la automatización y la robótica; la inteligencia artificial es la que potencia esos procesos”. La aplicación de agentes inteligentes en planificación, predicción de incidencias, gestión de inventarios y optimización operativa abre oportunidades inmediatas para la logística uruguaya.
En ese sentido, afirmó que Uruguay Innova promueve la creación de “sandboxes regulatorios”: espacios controlados donde probar tecnologías sin trabas normativas y agregó que el sector logístico —por su diversidad y su impacto— sería un candidato natural para desarrollar pilotos y evaluar costo-efectividad.
Innovación como política de Estado
En la parte final de su presentación, Gili detalló las bases de Uruguay Innova. No se trata de una nueva agencia, aclaró, sino de un programa coordinado desde Presidencia que busca articular a los organismos responsables de ciencia, tecnología e innovación —ANI, Latitud-LATU, Inia, SeCiU, Ceibal, Inefop, entre otros— y ordenar una arquitectura de políticas que hoy acumula cerca de 300 instrumentos dispersos.
“Necesitamos pasar de 2 + 2 = 3 a 2 + 2 = 6”, sintetizó. El objetivo del programa es aumentar la productividad del país, generar empleos de calidad y superar el estancamiento del crecimiento observado en la última década. Para eso, Uruguay Innova propone concentrar recursos, impulsar proyectos estratégicos, definir prioridades sectoriales y facilitar que la innovación privada ocurra más rápido y con menor riesgo.
Gili concluyó con una reflexión transversal: lo que aprenda y avance la logística puede trasladarse a sectores menos expuestos a la competencia internacional —como educación, salud o servicios públicos— y acelerar la modernización del Estado. “La logística tiene incentivos fuertes para innovar. Lo que funcione aquí puede transformar al resto del país”, aseguró.

