El Ministerio de Salud Pública (MSP) de Uruguay alertó esta semana sobre un incremento preocupante de casos de sífilis y tuberculosis, tanto en el país como en el resto de la región. La advertencia surgió en el marco de la cumbre de ministros de Salud del Mercosur, realizada en Buenos Aires, donde participaron autoridades sanitarias de los Estados miembros y representantes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La ministra uruguaya Cristina Lustemberg participó del encuentro, en el que se presentó un informe epidemiológico regional. Según el subdirector general de Salud, Gilberto Ríos, enfermedades como la sífilis —de transmisión sexual— y la tuberculosis —de origen bacteriano y propagación respiratoria— están en niveles que requieren una “alerta roja” y una respuesta sanitaria coordinada entre los países del bloque.
Datos recientes de la OPS estiman que en 2023 se registraron 342.000 casos de tuberculosis en la región, un aumento del 6,6 % respecto a 2022 y un preocupante 20 % más que en 2015. Estos rebrotes reflejan el impacto de brechas en acceso al diagnóstico, tratamientos incompletos y factores sociales como la pobreza y el hacinamiento.
Además, durante la cumbre se abordó el rebrote de sarampión en Argentina, especialmente en Buenos Aires, lo que se atribuyó en parte al crecimiento del movimiento antivacunas. Según Ríos, se trata de “una enfermedad que era inmunoprevenible” y cuya reaparición evidencia la necesidad de reforzar las campañas de vacunación y la confianza pública en las vacunas.
Otro tema destacado fue la creciente judicialización del acceso a medicamentos, fenómeno que afecta a países como Uruguay, Argentina y Brasil. Las autoridades señalaron que se buscarán mecanismos regionales para garantizar tratamientos de alto costo, sin recurrir a demandas judiciales como única vía de acceso.
La próxima reunión del bloque buscará avanzar en políticas comunes para enfrentar estos desafíos y fortalecer la cooperación sanitaria entre los países del Mercosur.

