Las autoridades del Partido Colorado vienen promoviendo una ronda de contactos con todos los partidos políticos a los efectos de llegar a un acuerdo en torno a una reforma del sistema electoral. Si bien, no hay una propuesta en concreto, hay un punto en el que dirigentes de distintos partidos políticos parecen estar de acuerdo es que el proceso electoral es demasiado largo: insume alrededor de un año entre junio y mayo del año siguiente con cuatro elecciones, incluidas las departamentales.
El Comité Ejecutivo Nacional del Partido Colorado declaró el pasado 9 de junio junio la oportunidad de “invitar a todos los partidos con representación parlamentaria a un ámbito de diálogo institucional, que permita reflexionar, con la debida distancia del próximo ciclo electoral, sobre eventuales ajustes que hagan al proceso más ágil, racional y comprensible para la ciudadanía, sin afectar las garantías ni la integridad democrática”. “El fortalecimiento de la democracia exige no solo preservar sus reglas, sino también tener la capacidad de revisarlas con madurez y consenso cuando las circunstancias lo ameriten”, culminó la declaración firmada por el secretario general Andrés Ojeda y Gonzalo Arias, como presidente de turno.
“El Partido Colorado propone abrir un diálogo multipartidario para revisar el calendario electoral. Uruguay necesita un proceso más ágil, racional y cercano a la ciudadanía. Revisar las reglas también es fortalecer la democracia”, explicó a su vez en su momento el senador Robert Silva.
La propuesta colorada no solo incluye acotar los tiempos del calendario electoral. También se plantea analizar la posible eliminación del balotaje o segunda vuelta e incluso de las elecciones internas y revisar la representatividad y la ley electoral, por ejemplo, admitir la acumulación por sublemas en diputados, el voto cruzado en lo departamental y municipal, y la eliminación de la mayoría automática en Juntas Departamentales, entre otros.
Hasta el momento, el secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda, se entrevistó con las autoridades del Frente Amplio, con el Partido Nacional y con el Partido Independiente y prevé reunirse próximamente con Cabildo Abierto e Identidad Soberana.
“Hemos tenido excelente recepción. Nos queda hablar con Cabildo Abierto e Identidad Soberana, que descuento que van a tener la voluntad de participar de la conversación. Ya hay buena parte del sistema político dispuesta a discutir una reforma y que coincide plenamente en que el proceso electoral es muy largo”, manifestó Ojeda, quien propone que representantes de todos los partidos políticos conformen un ámbito.
Por su parte, Delgado se mostró de acuerdo y valoró la reunión: “Recibimos el planteo del Partido Colorado; hubo voluntad para discutir posibles reformas electorales que implicaría una reforma constitucional, pero en la interna se tiene que elaborar su propuesta para ese ámbito”.
Con todo, Delgado señaló que la base mínima a trabajar es hacer un proceso “más corto”. La idea de Ojeda es que el nuevo sistema se empiece a aplicar a partir de 2029.
Por su parte, el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, consideró que “discutir se puede discutir todo”: “Nosotros no nos vamos nunca a poner el balde de que si la propuesta no es nuestra, no es positiva”. Tras el encuentro con el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, Ojeda declaró que “a priori lo que surgió es que, si se arma un grupo, arranque a trabajar después del Presupuesto”. “Está todo sobre la mesa, todas las opciones; y diría más, si podemos llevar a algo más ambicioso que solamente cortar los tiempos, mejor. Por ejemplo, hoy es ridículo que vos puedas acumular por sublema en senadores y no en Diputados”, agregó.
Por su parte, el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, consideró que “discutir se puede discutir todo”: “Nosotros no nos vamos nunca a poner el balde de que si la propuesta no es nuestra, no es positiva”. “También hay otros temas que a nosotros nos preocupan: el voto en el exterior no hay duda que nos preocupa”, apuntó, y agregó: “Y al mismo tiempo, nosotros seguimos creyendo que queda pendiente una discusión del financiamiento de los partidos políticos”.

Planteo de Bordaberry: internas en agosto, asunción en febrero y departamentales en marzo
En otro carril, el senador colorado Pedro Bordaberry, presentó en mayo de este año dos proyectos de ley “reducir el período electoral”, así como el receso parlamentario de verano. Las iniciativas apuntan a “reducir el período electoral sin afectar el cronograma, empezando en agosto con las [elecciones] internas y terminando en marzo con las departamentales”. El legislador debió presentar iniciativas separadas, ya que el primero implica modificar tres artículos (77, 104 y 158) de la Constitución. En este, plantea que las elecciones departamentales y municipales se realicen “el segundo domingo del mes de marzo del año siguiente al de las elecciones nacionales, salvo que coincida con la Semana de Turismo, en cuyo caso se realizará el domingo siguiente”.
También propone, que como ya lo ha hecho antes, reducir el receso parlamentario de verano, que actualmente es del 15 de diciembre al 1° de marzo, salvo en los años de elecciones, cuando es del 15 de setiembre al 15 de febrero. Bordaberry plantea que la normativa sea la siguiente: “La Asamblea General empezará sus sesiones el primero de febrero de cada año, sesionando hasta el veinte de diciembre, o solo hasta el quince de setiembre, en el caso de que haya elecciones, debiendo entonces la nueva Asamblea empezar sus sesiones el primero de febrero siguiente”.Además, el proyecto dispone que las autoridades del Poder Ejecutivo asuman el 10 de febrero, en lugar del 1° marzo.
Este proyecto, por ser una ley Constitucional, para ser aprobado debe contar con la sanción de “los dos tercios del total de componentes de cada una de las cámaras dentro de una misma Legislatura” y sometido a plebiscito junto a las elecciones nacionales, en este caso las de 2029.
En el otro proyecto, Bordaberry plantea que las elecciones internas se realicen “el último domingo del mes de agosto del año electoral”, en lugar del mes de junio. En este caso, la norma debe ser sancionada por mayoría especial de dos tercios en las cámaras parlamentarias.
El senador argumenta que se lograría “acortar el tiempo de receso” y asegurar “un desempeño más extenso de los poderes Ejecutivo y Legislativo, así como reducir los tiempos de movilización preelectoral”.
En ese sentido, asegura que el “largo proceso” electoral ha generado “efectos negativos ampliamente reconocidos”: “La paralización de decisiones de gobierno y actividad parlamentaria por un tiempo excesivo; la existencia de una transición presidencial prolongada, que demora la instalación del nuevo gobierno; la saturación de la ciudadanía, con múltiples instancias de votación y campaña que afectan el clima social y político; la ineficiencia administrativa, con cambios de autoridades desfasados respecto al ciclo presupuestal y legislativo”.


Mirá que barajas en primera fila