Ancap resolvió interrumpir la producción en la refinería de La Teja, luego de que se detectara una rotura en la boya petrolera de José Ignacio que impide el bombeo de crudo. Desde el 3 de agosto, técnicos y buzos trabajan en la reparación de la estructura submarina.
En un comunicado difundido este domingo, el ente informó que el abastecimiento a la población “está asegurado” gracias a inventarios y a la importación de producto refinado.
La falla fue localizada en el PLEM (PipeLine End Manifold), una estructura ubicada a 20 metros de profundidad que conecta los manguerotes de la boya con el ducto submarino hacia la planta. Las tareas de reparación, subrayó Ancap, dependen de las condiciones climáticas.
Hasta que finalicen los trabajos, la empresa mantendrá las importaciones de combustible. Asimismo, aclaró que las trazas de petróleo halladas en playas del este no están vinculadas a este episodio.

