La Corte Suprema de Justicia de la Nación dispuso la utilización de la Sala AMIA, recientemente remodelada en el edificio de Comodoro Py 2002, como nuevo espacio disponible para la realización de juicios orales de gran complejidad. La decisión se inscribe en el marco del Plan General de Obras impulsado por el Consejo de la Magistratura, orientado a adecuar la infraestructura judicial a las exigencias del nuevo Sistema Acusatorio.
La habilitación de la Sala AMIA resulta clave para el Tribunal Oral Federal N°7 (TOF 7), encargado de llevar adelante el juicio por la denominada causa Cuadernos, uno de los procesos judiciales más voluminosos y sensibles de los últimos años. Los integrantes del tribunal habían advertido reiteradamente sobre las limitaciones edilicias existentes para desarrollar audiencias con múltiples imputados, defensas, fiscales, querellas y público, situación que ahora encuentra una respuesta concreta.
La puesta en valor del Salón Auditorio Sala AMIA implicó una intervención integral del espacio. Entre las principales obras realizadas se destacan la reparación de pisos técnicos y cielorrasos, la incorporación de panelería acústica para optimizar las condiciones sonoras, la colocación de nuevas baldosas y un moderno sistema de iluminación. Asimismo, se instalaron detectores de humo, cartelería de seguridad conforme a las normas vigentes, se realizó pintura general y se incorporó equipamiento audiovisual de última generación.
Además, fueron renovados los sanitarios de uso público y el foyer de acceso, mejorando la circulación y las condiciones de comodidad y seguridad para magistrados, funcionarios, abogados, periodistas y asistentes. La modernización busca garantizar no solo la funcionalidad del espacio, sino también condiciones adecuadas para audiencias extensas y de alta exposición pública.
La obra fue ejecutada por la Dirección General de Infraestructura Judicial, bajo la supervisión de la Intendencia de la Cámara Federal de Casación Penal, y demandó una inversión total de $162.434.175. El financiamiento se enmarca en una política más amplia de actualización de edificios judiciales, con especial énfasis en aquellos destinados a juicios orales complejos.
En paralelo, la instalación tecnológica fue controlada por la Dirección General de Tecnología, que verificó el correcto funcionamiento de los sistemas de audio, video y transmisión, dejando la sala plenamente operativa. Esto permitirá desarrollar audiencias con registro audiovisual adecuado, conectividad y soporte técnico acorde a los estándares actuales del Poder Judicial.
La disponibilidad de la Sala AMIA no solo impacta en la causa Cuadernos, sino que amplía la capacidad del sistema judicial federal para afrontar procesos de gran magnitud, que requieren espacios amplios, seguros y técnicamente preparados. En ese sentido, la decisión de la Corte apunta a evitar demoras procesales derivadas de limitaciones logísticas y a fortalecer la eficiencia del servicio de justicia.
Con esta habilitación, el TOF 7 contará con un ámbito acorde para avanzar en el juicio oral, en un contexto donde la celeridad, la transparencia y las condiciones materiales adecuadas resultan fundamentales para el desarrollo de procesos judiciales de alto impacto institucional y social.

