El nuevo ranking global de multimillonarios elaborado por la revista estadounidense Forbes volvió a mostrar la presencia de grandes fortunas vinculadas con la economía argentina. Sin embargo, la edición 2026 introdujo un cambio significativo en el liderazgo: el empresario industrial Paolo Rocca superó al fundador de la compañía tecnológica Mercado Libre, Marcos Galperin, y pasó a ocupar el primer lugar entre los argentinos más ricos del mundo.
La lista anual de Forbes incluye nuevamente a seis empresarios vinculados con el país. En conjunto, sus patrimonios superan los 26.000 millones de dólares, reflejando la diversidad de sectores en los que se originan las mayores fortunas: industria siderúrgica, tecnología, energía, infraestructura aeroportuaria y negocios inmobiliarios.
El ascenso de Paolo Rocca
En la edición 2026 del ranking, Paolo Rocca aparece como el argentino mejor ubicado. Su patrimonio fue estimado en aproximadamente 7.300 millones de dólares, lo que lo posiciona en el puesto 528 a nivel mundial.

La fortuna del empresario está vinculada al poderoso Grupo Techint, un conglomerado industrial fundado en 1945 que tiene presencia global en sectores estratégicos como acero, ingeniería, construcción, minería, petróleo, gas y salud. Bajo la conducción de Rocca, el grupo factura más de 22.000 millones de dólares anuales y emplea a unas 52.000 personas en distintos países.
Techint es además uno de los grandes protagonistas del desarrollo energético argentino, particularmente en el yacimiento no convencional de Vaca Muerta, donde sus inversiones en producción de gas y petróleo se han expandido en los últimos años.
El ascenso de Rocca refleja también el peso histórico del sector industrial en la economía argentina. Aunque el ranking suele estar dominado por magnates tecnológicos en el mundo, en el caso argentino la industria pesada y la energía continúan siendo fuentes centrales de acumulacPaolo Rocca -aunque es listado como italiano en el ranking- encabeza el grupo de argentinos mencionados en el listado internacional.
El empresario, que reside en Argentina, figura en el puesto 528 con un patrimonio de 7.300 millones de dólares. Su historia familiar se remonta a la construcción de un imperio marítimo en Génova, aunque el crecimiento relevante de la fortuna se consolidó mediante la fundación del Grupo Techint en 1945 en territorio argentino. Techint, bajo la dirección de Rocca, opera en sectores como la producción de acero, ingeniería, construcción, minería, petróleo, gas y salud. La firma factura más de 22.000 millones de dólares por año y da empleo a unas 52.000 personas en distintos países. La compañía ha ejecutado más de 11.000 kilómetros de líneas de alta tensión y 2.000 kilómetros de caminos en Argentina, junto con grandes obras de energía y servicios públicos. En los últimos años, la diversificación incluyó una fuerte presencia en el desarrollo de Vaca Muerta y en el transporte ferroviario de capital.
Galperin, del liderazgo tecnológico al segundo puesto
El segundo lugar entre los argentinos lo ocupa ahora Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, con una fortuna estimada en 7.200 millones de dólares. En el ranking global figura en el puesto 542.
Durante varios años Galperin encabezó la lista de los empresarios más ricos del país, impulsado por el crecimiento del comercio electrónico y de los servicios financieros digitales en América Latina. La empresa que fundó en 1999 se transformó en la plataforma tecnológica más importante de la región, con operaciones en 18 países y más de 100.000 empleados.
Su ecosistema incluye servicios logísticos, comercio electrónico y la plataforma financiera Mercado Pago, que ya cuenta con decenas de millones de usuarios activos en la región. Solo en 2025 la empresa gestionó la entrega de unos 2.400 millones de productos.
El leve descenso en su patrimonio estimado permitió que Rocca quedará por encima en el ranking de este año, aunque Galperin sigue siendo una de las figuras empresariales más influyentes de América Latina.
Energía, aeropuertos y real estate: el resto de la lista
El tercer lugar entre los argentinos corresponde al empresario petrolero Alejandro Bulgheroni, con una fortuna estimada en 5.100 millones de dólares. Bulgheroni es uno de los principales accionistas de Pan American Energy, considerada la mayor petrolera privada del país.
En el cuarto puesto aparece el empresario de origen armenio Eduardo Eurnekian, con cerca de 4.800 millones de dólares. Su holding Corporación América controla aeropuertos en distintos países y tiene inversiones en energía y biotecnología.
El ranking se completa con el desarrollador inmobiliario Eduardo Costantini, fundador de la empresa inmobiliaria Consultatio y creador del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, y con el empresario Delfín Jorge Ezequiel Carballo, que volvió a aparecer en la lista de grandes patrimonios globales.
Un mapa de poder económico
La presencia de estos seis empresarios en la lista de Forbes refleja la estructura del poder económico argentino. A diferencia de otras economías donde predominan los gigantes digitales, en Argentina las grandes fortunas siguen vinculadas a sectores tradicionales: energía, industria pesada, infraestructura y finanzas.
El ranking también muestra cómo conviven dos modelos empresariales distintos. Por un lado, el industrial, representado por Rocca y su imperio siderúrgico y energético. Por otro, el tecnológico, encarnado por Galperin y la expansión del comercio digital en América Latina.
Ambos perfiles reflejan transformaciones profundas de la economía global. Mientras la industria continúa siendo clave en la explotación de recursos naturales y en el desarrollo energético, la revolución digital redefine la forma en que millones de personas compran, pagan y comercian.
En ese escenario, el cambio de liderazgo entre Rocca y Galperin simboliza algo más que una variación patrimonial: muestra el permanente movimiento de las grandes fortunas en un mundo donde la industria, la tecnología y la energía siguen siendo los motores principales de la riqueza.


Y con los salarios que pagan las empresas de estos «ricos» es que millones de trabajadores pasan de ser obreros y empleados a víctimas de estos vampiros que figuran en las listas según los millones que tienen.
¿De dónde han salido esos millones?
No me digan que del trabajo «honesto» pues la verdadera honestidad comienza con la justicia y, obviamente, los salarios que pagan no son nada justos de acuerdo a lo que con ellos se puede comprar para una mínima subsistencia.