En las últimas semanas, diversas expresiones de solidaridad internacional han cobrado protagonismo en Uruguay. Redes políticas, agrupaciones sociales y centrales sindicales articulan acciones para apoyar a Palestina, Cuba y Venezuela, en un contexto de creciente tensión geopolítica. Según documentos difundidos por movimientos sociales, el genocidio contra el pueblo palestino continúa con total impunidad. Es necesario señalar que la destrucción sistemática de Gaza, el asesinato de civiles y la ocupación de territorios son actos que violan el derecho internacional. En este sentido, las potencias occidentales, señalan estos documentos, otorgan cobertura diplomática, financiera y militar a un régimen que encarna la lógica del apartheid. Donde la lucha palestina no es solo por su territorio, sino una lucha universal contra el colonialismo, la ocupación y la supremacía militar como forma de dominación.
En otro plano, la flotilla humanitaria Global Sumud partió el pasado domingo desde el puerto de Barcelona con destino a Gaza. La misión, definida por sus organizadores como humanitaria y no violenta, busca romper el bloqueo naval impuesto por Israel sobre la Franja de Gaza y entregar insumos a la población palestina. La iniciativa cuenta con la participación de Ana Zugarramurdi, defensora de derechos humanos y rescatista en el Mediterráneo; Daniela Lopes, representante de Coordinación por Palestina; y Jorge Vignolo, representante del PIT-CNT, los tres de ciudadanía uruguaya . Del mismo modo, el PIT-CNT había sido escenario del lanzamiento oficial del capítulo local de la flotilla en marzo pasado. En aquella ocasión, el activista brasileño Thiago Ávila, integrante del comité directivo de la Coalición de la Flotilla de la Libertad, instó a Uruguay a sumarse al levantamiento global y a movilizarse en apoyo a la liberación palestina.

Pese a que la partida estaba prevista para el domingo, la flotilla no pudo adentrarse en aguas internacionales debido a las malas condiciones meteorológicas. Según informó Thiago Ávila en una rueda de prensa, las embarcaciones se dirigirán a otro puerto en Barcelona. Y se estima que en uno o dos días máximo puedan zarpar hacia aguas internacionales. El itinerario previsto incluye escalas en Italia, Grecia y Turquía antes de continuar rumbo a la costa de Gaza. La misión se desarrolla en un contexto de extrema tensión, pues horas antes de la partida se registraron ataques israelíes en Líbano que dejaron al menos 11 muertos, en su mayoría mujeres y niños, según informan fuentes locales.
Es preciso mencionar que la participación uruguaya en la flotilla generó diversas reacciones en el ámbito político. Así como no es la primera vez que activistas uruguayos participan en misiones humanitarias hacia Gaza. Pues en ocasiones anteriores, flotillas similares fueron interceptadas por la Marina israelí en aguas internacionales. Estas acciones generaron controversias diplomáticas y denuncias por “violación del derecho internacional”, no obstante, ante la lucha por causas justas, no detuvieron su misión y continuaron su marcha.
Paralelamente, la solidaridad con Cuba se ha manifestado diariamente en Uruguay a través de una campaña nacional de recolección de medicamentos. Según informaron desde el PIT-CNT, la campaña se desarrolla en la sede de la central sindical, donde diversos colectivos acuden a reunir y organizar los fármacos para ser enviados a la isla durante todo el año. La primera brigada viajará hacia Cuba el 16 de abril, llevando cerca de 600 kilos de medicamentos en aproximadamente 30 valijas. Después de haber sido seleccionados y acondicionados para su traslado. Las próximas brigadas viajarán en mayo, para el Día Internacional de los Trabajadores. Otra irá en julio próximo, y otra en agosto, cuando esté próxima la conmemoración de los 100 años del nacimiento del comandante Fidel Castro Ruz. La campaña también incluye recolección de fondos para ser enviados a la isla.

En el plano diplomático, la Secretaría de Derechos Humanos del PIT-CNT, junto a más de 15 organizaciones sociales y de derechos humanos, entregó una carta al presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, y al canciller Mario Lubetkin. En la misiva solicitan la adopción de diversas medidas ante la situación en Cuba y su vínculo con el escenario regional. Las organizaciones fundamentan su planteo en el contexto regional. Y señalan que la situación en Venezuela constituye una agresión directa de Estados Unidos que busca aislar y ahogar económicamente a Cuba.
Entre las organizaciones firmantes se encuentran la Secretaría de Derechos Humanos del PIT-CNT, Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, la Fundación Mario Benedetti. También el Servicio Paz y Justicia, Ovejas Negras, Ágora Identidad, Derechos Humanos y Memoria Canaria. La Asociación Civil Maestra Elena Quinteros, Asociación de Cultivadores de Cannabis del Uruguay, Cotidiano Mujer Familias Presente. Además de Jacarandá Cultura de la Memoria, Memoria en Libertad, Mesa Permanente contra la Impunidad, Socorro Rojo y Visión Nocturna. En la carta, los colectivos apelan a la trayectoria histórica, humana y solidaria del Uruguay en defensa de la autodeterminación de los pueblos. Así como la solución pacífica de los conflictos y el firme posicionamiento al respecto en todas las instancias diplomáticas, regionales y bilaterales.

El PIT-CNT ha expresado que la situación en Venezuela, tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores ocurrido el pasado 3 de enero, constituye una agresión directa de Estados Unidos. La cual busca aislar y ahogar económicamente a Cuba. La central sindical calificó la intervención como un atropello absoluto al derecho internacional. El 28 de febrero de 2026, el PIT-CNT realizó una masiva caravana por la paz y contra el bloqueo. Bajo la consigna de que Cuba no debe pagar el costo de la inestabilidad regional.
Según el PIT-CNT, el secuestro de Maduro interrumpe el suministro vital de petróleo hacia Cuba, estimado entre 30.000 y 35.000 barriles diarios, lo que agrava la escasez energética y los apagones en la isla. Ante este escenario, la central sostiene que Uruguay y la región deberían adoptar posturas de apoyo en lugar de sanciones. Desde organizaciones afines a la izquierda internacional y movimientos sociales se describe a Palestina, Venezuela y Cuba como focos de resistencia antiimperialista frente a la hegemonía de Estados Unidos y sus aliados. Se destaca una solidaridad mutua entre estos países, denunciando el genocidio en Gaza y el bloqueo a Cuba y Venezuela. Proponiendo la unidad de los pueblos contra el colonialismo.

