La película «Alí Primera» no solo es un relato biográfico de quien marcó un antes y un después en la cultura venezolana. Es, según sus realizadores, un testimonio cinematográfico del poder transformador del arte. Producida por Humana Cine con el apoyo de la Gran Misión Viva Venezuela, y dirigida por Daniel Yegres Richard, la cinta reconstruye la vida del cantautor venezolano más comprometido con las causas populares, líder del movimiento por la canción necesaria en América Latina.
El filme narra el viaje de Alí Primera desde su infancia humilde en la región de Paraguaná, estado Falcón, marcada por la pérdida de su padre y las dificultades económicas, hasta su ascenso como un ícono cultural y político. Su historia se desarrolla como un recorrido íntimo y colectivo, donde la música, la conciencia social y la esperanza se tejen como herramientas de resistencia. La película explora las experiencias formativas que moldearon su sensibilidad. Sus primeros encuentros con la injusticia, su paso por la universidad, su despertar político y el descubrimiento de la música como fuerza de cambio.

Con una duración de 126 minutos, la obra cuenta con la actuación protagónica de Eduardo González interpretando a Alí Primera, acompañado de un elenco que retrata distintas etapas de su vida. El relato muestra un ritmo reflexivo, centrándose en las luchas que enfrentó como la censura, persecución ideológica y la tensión constante entre el arte y la autoridad. El filme, retrata a un hombre profundamente humano en sus convicciones, guiado por un espíritu pedagógico y un compromiso inquebrantable de cantar para aquellos que no tenían voz y veían reflejado en sus letras sus ideales y convicción.
Para Venezuela, esta película significa mucho más que un registro histórico, pues Alí Primera, nacido en Coro el 31 de octubre de 1942, es conocido como «el Cantor del Pueblo». Su obra fusiona géneros como el vals, la gaita, el bolero y la música tradicional de los Andes con letras de profundo contenido político y social. Temas como «Techos de cartón» y «El pueblo unido» se convirtieron en himnos de lucha contra la pobreza, la represión y las injusticias que vivían los sectores más desfavorecidos.
El cantautor formó parte activa del Movimiento de la Canción Protesta y del Nuevo Cancionero, que buscaban hacer frente a la censura y opresión impuestas por el gobierno de turno. Su música no estaba orientada solo a la denuncia, pues participaba en actividades comunitarias y su obra estaba dirigida a fortalecer la conciencia colectiva de la clase trabajadora. Enfrentó persecuciones políticas y, tras un juicio en su contra por sus letras, vivió un período de exilio en Cuba, donde su voz siguió siendo un vehículo de lucha.
Alí Primera falleció en la madrugada del 16 de febrero de 1985, a los 42 años, en un accidente de tránsito. «Alí Primera» se presenta como una invitación a redescubrir a un artista cuya voz sigue siendo relevante. La producción se convierte en un homenaje a la memoria viva de un pueblo que, generación tras generación, sigue encontrando en su música una razón para resistir, luchar y soñar.
Galardonada con múltiples premios internacionales, incluyendo la selección a la nominación de “Mejor película internacional» en los Premios Óscar, la película también representa un acto de reivindicación cultural. Este filme, con su puesta en escena poética y visualmente rica, es en un testimonio de quien fuera un artífice dentro de la cultura venezolana. Es una historia de grandes amores, tragedias y canciones que invita a reconectar con las raíces y con la esencia profunda de la identidad venezolana. La película logra capturar esa esencia y devolverle al pueblo venezolano, en la pantalla grande, la imagen de su cantor.

