Salud Pública

Con la firma de Orsi Uruguay reglamenta la eutanasia

El presidente Yamandú Orsi firmó el decreto que garantiza el derecho a la muerte asistida, integrándolo al sistem de salud pública.

El presidente Orsi evalúa por estas horas la resolución final sobre Cardama.

Uruguay a la vanguardia en América Latina con la firma del decreto que reglamenta la ley de eutanasia, convirtiéndose en el primer país de la región en legalizar este procedimiento. El presidente de la República, Yamandú Orsi, oficializó la normativa este miércoles, poniendo fin a un extenso proceso de debate legislativo y social que se inició hace cinco años. Con esta rúbrica, el Estado uruguayo busca regular y garantizar el derecho de los ciudadanos a transcurrir dignamente el proceso de morir bajo circunstancias específicas de salud, colocando la autonomía del paciente en el centro del sistema sanitario.

A partir de esta reglamentación, la eutanasia queda incorporada formalmente al Plan Integral de Atención a la Salud (PIAS). Esto implica que todos los prestadores de salud, tanto públicos como privados, están obligados por ley a ofrecer esta prestación a sus usuarios dentro de su cartera de servicios básicos. El mandatario subrayó que esta decisión se complementa con la ley de cuidados paliativos aprobada hace seis meses, asegurando que el sistema debe estar preparado tanto para acompañar y aliviar el dolor como para respetar la voluntad de quienes opten por la muerte médicamente asistida.

En sus declaraciones, Orsi destacó que la medida es el resultado de una conversación profunda que abarcó dimensiones filosóficas, éticas y personales, respetando las distintas sensibilidades de la sociedad uruguaya. La nueva normativa establece protocolos estrictos para asegurar que la decisión sea libre, informada y consciente, brindando seguridad jurídica tanto a los pacientes como a los profesionales de la salud intervinientes. De este modo, el país consolida una agenda de derechos que prioriza la dignidad humana frente a enfermedades terminales o condiciones de sufrimiento irreversible, reafirmando su tradición de vanguardia en legislación social.

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2 Comentarios

  1. Muy católico por parte del presidente. Yo, gracias a Dios, soy ateo.
    En teoría, apoyo que un hombre libre, dueño de su vida, debería serlo de su muerte también. Como los antiguos estoicos. Pero hay un problema. La mayoría de la gente tiene cerebro de mosquito y no son capaces de la responsabilidad personal que requiere ese tipo de libertad. No pueden manejar la libertad. Como manejar, no pueden ni manejar un porro.
    Así que siempre me divido entre tratar a la gente como niños o como adultos capaces de una decisión de semejante gravedad.
    Me recuerda a una película de Stephen King. Invaden unos monstruos un pueblo. Son terribles y causan una muerte espantosa. El protagonista intenta huir de la ciudad. No pueden. Quedan atrapados. Se deciden a suicidarse. Entonces el protagonista empieza a matarlos a todos los que iban con él en el auto. Incluso sus hijos. Cuando está por hacerlo consigo mismo, aparecen los militares y la salvación. Y termina así, de manera optimista.
    ¿La vieron? Está divertida. Me pongo a buscar el nombre y, si lo encuentro, lo comento.

  2. La encontré.
    Resumen de IA.
    «La película es La Niebla (The Mist) (2007), dirigida por Frank Darabont y basada en la novela corta de 1980 de Stephen King. Narra cómo una densa niebla cubre un pequeño pueblo de Maine tras una tormenta, ocultando monstruos y criaturas mortales que atrapan a los residentes en un supermercado»
    El final está divertido.

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