John Marion quien durante más de tres décadas fue la cara pública de la casa de subastas Sotheby’s y es considerado uno de los más grandes subastadores de arte de todos los tiempos falleció a los 92 años
Conocido como “el hombre del martillo de oro” Marion presidió la transformación del mundo de las subastas de arte en la segunda mitad del siglo XX convirtiendo un ambiente exclusivo y discreto en un espectáculo glamoroso y mediático donde el arte pasó de ser un objeto de pasión a convertirse en una verdadera clase de activo financiero.
Entre sus subastas más recordadas se encuentran la venta del cuadro Iris de Vincent van Gogh la colección de frascos de galletas de Andy Warhol, la famosa subasta en 1969 de un diamante de casi 70 quilates que Richard Burton compró para Elizabeth Taylor y que en ese momento estableció un récord al venderse en un millón de dólares y la subasta de la colección de impresionistas de Jaime Ortiz-Patiño en 1989 que recaudó casi 68 millones de dólares y estableció un récord para una obra de Gauguin Mata Mua vendida en 24 millones de dólares. Muchos vendedores exigían específicamente que Marion fuera el subastador de sus obras tal era su reputación
Durante su larga trayectoria al frente de Sotheby’s Marion fue testigo y protagonista de la época en que las subastas de arte se convirtieron en eventos de alto perfil seguidos con interés por el público general.

