UTU Dual busca unir estudio y trabajo para mejorar la inserción laboral juvenil

Fernando Ubal: “La formación dual mejora la calidad educativa y facilita la inserción laboral de los jóvenes”

UTU Dual busca desarrollar la educación académica y la formación laboral

La educación técnica en Uruguay atraviesa un proceso de transformación. Con el lanzamiento de UTU Dual, la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU) apuesta a un modelo educativo que combina la formación en las aulas con experiencias reales dentro de empresas, buscando mejorar la inserción laboral de los jóvenes y acercar la enseñanza a las necesidades actuales del mercado laboral.

El programa permite que estudiantes de bachilleratos técnicos y carreras terciarias desarrollen parte de su formación en centros educativos y otra parte dentro de empresas, en contextos reales de trabajo. La propuesta toma como referencia modelos aplicados en otros países, donde la educación dual forma parte central del sistema técnico-profesional y el vínculo entre el estudio y el empleo comienza desde etapas tempranas de formación.

Al frente de esta iniciativa se encuentra el director de Gestión Académica de UTU, el Lic. Fernando Ubal, quien considera que este sistema puede convertirse en una herramienta importante para el futuro educativo y laboral del país. “Estoy seguro de que Uruguay necesita una mejor educación técnica y tecnológica. La formación dual permite que los estudiantes no tengan que estar tensionados entre estudiar o trabajar y además les brinda una formación técnica de mayor calidad”, afirmó.

Lic. Fernando Ubal, director de Gestión Académica de UTU

Aunque UTU ya había desarrollado experiencias similares mediante pasantías y prácticas laborales, el entrevistado sostiene que este proyecto representa “un paso significativo” porque integra formalmente la formación académica con el aprendizaje dentro de las empresas.

La modalidad comenzó a fortalecerse en Uruguay a partir de 2015, cuando se crearon marcos legales para habilitar contratos de aprendizaje y prácticas formativas remuneradas. Bajo este esquema, los estudiantes reciben un salario mientras trabajan y, al mismo tiempo, acreditan conocimientos vinculados a su carrera. Según explicó Ubal, el subsidio estatal cubre aproximadamente el 50% del salario del estudiante durante un máximo de 18 meses.

Para las autoridades de UTU, uno de los puntos más importantes es que el estudiante no tenga que abandonar su formación por motivos económicos o por la necesidad de ingresar rápidamente al mercado laboral. La idea es que ambas etapas puedan convivir y complementarse.

Combate al desempleo juvenil

Uno de los aspectos más destacados del modelo dual es su impacto en la inserción laboral. Según explicó Ubal, entre el 70% y el 80% de los estudiantes que realizan este tipo de formación en UTU continúan trabajando en las empresas donde hicieron sus prácticas. “Eso tiene un enorme valor porque la propia empresa termina formando a sus futuros trabajadores”, señaló.

El director también destacó que este modelo ayuda a enfrentar uno de los principales problemas del mercado laboral uruguayo: el desempleo juvenil. “En Uruguay los índices de desempleo juvenil triplican la media general del desempleo. Los estudios internacionales muestran que en los países donde aumenta la formación dual, el desempleo juvenil disminuye”, explicó.

Desde UTU entienden que el sistema dual no solamente apunta a generar oportunidades laborales inmediatas, sino también a mejorar la experiencia formativa de los estudiantes. La posibilidad de trabajar en escenarios reales les permite enfrentarse desde temprano a tecnologías, dinámicas de producción y resolución de problemas concretos que muchas veces no pueden reproducirse completamente dentro de un salón de clases.

Además, las empresas también obtienen beneficios, ya que pueden formar trabajadores adaptados específicamente a las necesidades de cada sector productivo. Para Ubal, esto genera una relación “ganar-ganar” entre el sistema educativo y el ámbito empresarial.

El programa se lanzó oficialmente en abril de 2026

Primeras experiencias

A pesar de que UTU Dual fue lanzada recientemente, ya desarrolla experiencias concretas en áreas estratégicas para el país. Una de ellas es la Tecnicatura de Electromovilidad, impulsada junto a empresas como CUTCSA y Nordex. Los estudiantes realizan parte de su formación en el Polo Educativo Tecnológico de Las Piedras y otra parte directamente en las empresas, trabajando con ómnibus eléctricos, baterías y situaciones reales de mantenimiento y operación. “El aprendizaje de estos estudiantes va a ser de otro nivel porque trabajan directamente con vehículos eléctricos reales y con problemas reales para resolver”, sostuvo el entrevistado.

La otra experiencia se desarrolla en Zona América, donde estudiantes de logística y cadena de suministros realizan prácticas dentro de empresas instaladas en la zona franca, complementando la formación teórica con experiencia aplicada. Según explicó el jerarca, esta modalidad permite una preparación “mucho más contextualizada” y alineada con las nuevas demandas tecnológicas del mercado.

El rol de las empresas y los incentivos

Empresas como Nordex, CUTCSA, Costa Oriental y firmas instaladas en Zona América ya forman parte del proyecto, mientras UTU mantiene conversaciones con nuevas compañías interesadas en incorporarse.

Además del subsidio salarial, las empresas reciben apoyo para financiar parte del tiempo del tutor encargado de acompañar al estudiante dentro del ámbito laboral. “Las empresas empiezan a asumir también un rol formador. Se genera un diálogo constante entre el tutor de la empresa y el referente educativo de UTU para evaluar el aprendizaje y las tareas que realiza cada estudiante”, explicó Ubal.

Desde la institución remarcan que el objetivo no es utilizar estudiantes como mano de obra barata, sino garantizar procesos reales de formación y aprendizaje supervisado. Cada estudiante cuenta con seguimiento educativo y evaluaciones permanentes sobre las tareas que realiza dentro de la empresa.

Los desafíos del sistema

A pesar del crecimiento inicial, uno de los principales desafíos de UTU Dual sigue siendo ampliar la cantidad de empresas participantes. Según indicó Ubal, muchas compañías muestran interés, aunque inicialmente prefieren comenzar con pocos estudiantes hasta conocer mejor la modalidad.

“El principal desafío es generar más confianza entre el sector educativo y el sector productivo. La empresa tiene que confiar en la formación que brinda UTU y nosotros también confiar en que dentro de la empresa el estudiante va a tener una experiencia de aprendizaje de calidad”, afirmó.

Actualmente, las áreas con mayor demanda son electromovilidad, logística y administración, aunque UTU también analiza extender el programa hacia rubros como hotelería, gastronomía y estética. En este primer año, el programa ya alcanzó entre 150 y 200 estudiantes.

UTU Dual alcanza alrededor de 200 estudiantes

Para Ubal, el crecimiento de UTU Dual puede convertirse en una herramienta importante no solo para mejorar la formación técnica, sino también para generar mayores oportunidades laborales para los jóvenes uruguayos. “Cuantos más jóvenes puedan culminar sus carreras y acceder a un empleo formal, mayor será el aporte que estaremos haciendo al desarrollo del país”, concluyó.

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2 Comentarios

  1. Es fundamental realizar esa conexión En Alemania los chicos hacen pasantías y prácticas remuneradas en empresas privadas los últimos años y de esa manera se vinculan al mercado laboral Las empresas que lo hacen también tienen ventajas en impuestos

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