UTU apuesta por la innovación, la educación dual y nuevas áreas tecnológicas

El subdirector Wilson Netto afirmó que UTU busca formar ciudadanos capaces de interpretar y transformar la realidad

UTU apuesta por la innovación, la educación dual y nuevas áreas tecnológicas

La Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU) atraviesa una nueva etapa marcada por el crecimiento de su matrícula, la expansión de la educación terciaria y la incorporación de áreas vinculadas a la innovación tecnológica. Con más de 103.000 estudiantes en todo el país, la institución proyecta fortalecer su presencia territorial, impulsar la educación dual y consolidar nuevas propuestas en inteligencia artificial, ciberseguridad y movilidad eléctrica.

El subdirector general de UTU, Wilson Netto, quien asumió este nuevo cargo dentro de la institución en abril de 2025, destacó que la institución ha experimentado una profunda transformación en las últimas dos décadas. «Veinte años después es otra UTU», afirmó Netto, al recordar que en 2005 la institución contaba con poco más de 40.000 estudiantes. Actualmente supera los 103.000 alumnos distribuidos entre educación básica, educación media superior y educación terciaria.

Subdirector general de UTU, Prof. Wilson Netto

Netto, ingresó a la UTU a sus 22 años como docente de física y fue director de la institución entre 2005 y 2010, enfatizó que la UTU tiene «misiones específicas» dentro del sistema público de educación. Por lo que conoce a profundidad la realidad de la institución.

Uno de los cambios más significativos se produjo precisamente en este último nivel. Según explicó, las carreras terciarias pasaron de tener 2.000 alumnos a unos 20.000 estudiantes en la actualidad, «hoy tenemos un acumulado de egresados, docentes y estudiantes que nos permite contribuir desde otro lugar». Destacar que en la actualidad, solo a nivel terciario UTU ofrece 85 carreras de estudios.

Para el jerarca, la misión de UTU va más allá de la formación para el empleo. Sostiene que la institución debe formar ciudadanos capaces de comprender los desafíos de su entorno y, al mismo tiempo, contar con herramientas para intervenir sobre ellos. «Tenemos muchos informes diagnosticando situaciones y pocas personas trabajando para dar respuesta a esas situaciones», expresó.

Cinco áreas estratégicas

Netto explicó a Diario La R, que la institución concentra gran parte de sus esfuerzos en cinco áreas consideradas prioritarias para el desarrollo del país: biotecnología, industrias creativas (con énfasis en audiovisuales y videojuegos), medioambiente y recursos naturales, energías renovables y eficiencia energética, y tecnologías de la información y la comunicación.

Dentro de este último campo aparecen nuevos desafíos vinculados a la inteligencia artificial y la ciberseguridad, dos áreas en las que UTU busca ampliar su oferta educativa. El subdirector sostuvo que la institución busca mantener una doble estrategia: fortalecer las áreas en las que ya trabaja y, al mismo tiempo, explorar nuevos espacios de desarrollo. «No solo queremos formar perfiles para los trabajos que existen, sino también contribuir a generar nuevos espacios de trabajo», afirmó.

Los nodos de innovación

Uno de los proyectos más ambiciosos de la actual gestión es la instalación de 24 nodos de innovación distribuidos en diferentes puntos del país. Estos espacios funcionarán dentro de los polos de educación tecnológica y contarán con áreas educativas, auditorios, espacios públicos y sectores destinados al desarrollo de prototipos.

La iniciativa busca acercar la innovación a las comunidades y trabajar sobre problemas concretos planteados por actores sociales, instituciones y empresas. Los nodos se apoyarán en dos pilares: la formación abierta a la población en áreas como inteligencia artificial, internet de las cosas y ciberseguridad, y la creación de un «banco de problemas» para impulsar soluciones innovadoras a nivel local.

Según Netto, el objetivo es que estos espacios funcionen como verdaderos instrumentos de transformación territorial y promuevan la participación activa de los jóvenes.

Más educación terciaria y descentralización

La descentralización continúa siendo una de las principales líneas de trabajo de la institución. UTU divide su gestión territorial en seis campus regionales con el objetivo de acercar la toma de decisiones a cada zona del país y adaptar las propuestas educativas a las necesidades locales.

Paralelamente, busca fortalecer la educación terciaria. Netto recordó que, sumando universidades públicas, privadas, formación docente, UTEC y UTU, apenas el 7% de la población uruguaya cursa estudios terciarios. «Los desafíos que tiene Uruguay se resuelven con conocimientos que solo pueden llegar a socializarse en ese nivel educativo», sostuvo.

Sede de la Universidad del Trabajo del Uruguay en la calle San Salvador de Montevideo

Alta demanda en informática y audiovisuales

A diferencia de otras instituciones de educación superior, UTU no trabaja con una política de cupos preestablecidos. Sin embargo, enfrenta dificultades para absorber toda la demanda en algunas áreas específicas.

El entrevistado reconoció que cada año alrededor de 400 jóvenes quedan sin poder acceder a carreras vinculadas a informática y audiovisuales en Montevideo debido a limitaciones de espacio e infraestructura. «Tenemos dificultades que tenemos que resolver porque nos quedan aspirantes sin poder ingresar», señaló. La situación es especialmente visible en el área audiovisual, donde la institución concentra gran parte de su oferta en el LATU.

Educación dual y vínculo con las empresas

Otro de los ejes estratégicos es la expansión de la educación dual, modalidad que combina la formación en el aula con experiencias dentro de las empresas. Para el subdirector este modelo permite actualizar rápidamente los conocimientos tecnológicos de los estudiantes y reducir la distancia entre la formación educativa y las necesidades reales del mercado laboral.

Como ejemplo mencionó el bachillerato de electricidad desarrollado junto a UTE, donde el último año de formación se realiza en coordinación con técnicos de la empresa pública. Según explicó, la experiencia ha permitido mejorar la capacitación en seguridad laboral y acelerar la inserción de los egresados en el mundo del trabajo.

Además de la educación dual, UTU mantiene vínculos permanentes con empresas mediante pasantías, charlas y espacios de intercambio para adecuar sus perfiles de egreso a las demandas productivas.

Netto: “UTU busca formar un ciudadano distinto. Capaz de transformar la realidad»

Movilidad eléctrica e innovación tecnológica

La movilidad eléctrica es otra de las áreas donde la institución busca posicionarse. En el Polo Tecnológico de Las Piedras funciona un centro especializado equipado para la formación en vehículos eléctricos e híbridos, incluyendo tecnologías vinculadas al hidrógeno.

Netto destacó que Uruguay ha logrado avances importantes en este sector y señaló que el objetivo es consolidar un centro de referencia regional en la materia. La institución también trabaja en la creación de una residencia estudiantil para que jóvenes de diferentes departamentos puedan acceder a esta formación especializada.

Finalmente, de cara al futuro, la autoridad imagina una UTU más integrada al resto del sistema educativo y más vinculada a los procesos de innovación y desarrollo del país. El objetivo, explicó, es que la institución contribuya a generar oportunidades para las nuevas generaciones y fortalezca la capacidad de los territorios para resolver sus propios desafíos.

«La UTU quiere trabajar con otros. No para un sello UTU, sino para un sello país», afirmó. Y concluyó: «Lo que tiene que resolver Uruguay es qué tipo de ciudadano le parece más adecuado para su proyección social y para la organización de su sociedad».

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