El Sindicato de Repartidores de PedidosYa se declaró en estado de alerta y movilización ante la decisión de la empresa de imponer jornadas laborales obligatorias denominadas «horas especiales» durante los días en que la selección de Uruguay dispute sus partidos en el Mundial 2026. El presidente de la organización gremial, Yornel Morales, denunció públicamente que la firma multinacional notificó de forma unilateral la aplicación de este esquema de conectividad forzosa, el cual exige a los trabajadores independientes cumplir funciones una hora antes del encuentro, las dos horas de juego y una hora posterior a la finalización del partido. El incumplimiento de este bloque de cuatro horas derivará en una penalización directa dentro del sistema informático corporativo.
La mayor preocupación del colectivo radica en el impacto que esta medida tendrá sobre el algoritmo de categorización de la aplicación. Este software califica el desempeño de los repartidores según las horas de conexión y la tasa de aceptación de pedidos, dividiéndolos en grupos de puntuación. Quienes caigan a los niveles inferiores debido a las sanciones perderán la prioridad para seleccionar anticipadamente los turnos semanales más rentables, las zonas geográficas con mayor demanda comercial y las tarifas optimizadas. Morales recordó que el sindicato había logrado un acuerdo histórico para limitar las horas especiales obligatorias a diez por semana (repartidas entre viernes y sábado), por lo que consideran esta nueva disposición como un retroceso en sus derechos de autonomía laboral.
Como medida de incentivo, la plataforma ofreció un pago adicional de 20 pesos por cada envío completado en ese lapso. No obstante, la asamblea de repartidores rechazó la propuesta económica y anunció que, de no abrirse un ámbito de negociación bipartita, implementarán paros sorpresivos zonales de una hora de duración que coincidirán con el inicio de los partidos del combinado celeste.


Un ejercito de informales del trabajo de baja calidad porque el mercado laboral es una basura…
Lo que en Uruguay se exonera, en EE.UU. se cobraría.
PedidosYa lucra sin invertir en producción, pero las leyes uruguayas lo amparan bajo un régimen de promoción tecnológica. No hay una regulación específica para plataformas de intermediación digital en Uruguay que las obligue a tributar como empresas tradicionales. Se las incluye en el régimen de “inversión promovida”, aunque su modelo sea más de explotación de red que de inversión productiva. Su ganancia proviene de la gran cantidad de transacciones, no de inversión en infraestructura productiva. Hasta los Influencers que fueron al mundial 2026 en EE.UU. pagan porque lucran usando plataformas en territorio norteamericano.
Cómo sería en EE.UU.
Toda empresa que genera ingresos en territorio estadounidense debe pagar impuestos federales y estatales (corporate tax, sales tax, etc.).
EE.UU. no tiene un régimen de “actividad promovida” como Uruguay; las plataformas digitales tributan como cualquier otra empresa.
Además, si la empresa trasladara personal o riders, debería cumplir con visas de trabajo y regulaciones laborales.
PedidosYa no genera empleo formal masivo, sino que aprovecha un segmento vulnerable del mercado laboral de personas que no logran insertarse en trabajos estables y lo canaliza hacia un esquema de trabajo informal y precario.
Se ve que en Uruguay es muchísima por la cantidad de motitos con las cajas rojas atrás.
En las calles con tantas motos y repartidores refleja que en Uruguay existe un segmento grande de personas que no logra insertarse en el trabajo formal y encuentra en plataformas como PedidosYa una salida económica, aunque precaria. La baja desocupación oficial en Uruguay puede dar una imagen parcial de la realidad, porque no refleja la calidad ni la formalidad del empleo.