Philippe Stern, figura clave en la historia moderna de la relojería de lujo y presidente de Patek Philippe durante más de una década, falleció a los 88 años.
Tercera generación de la familia Stern al frente de Patek Philippe adquirida por sus abuelos en 1932, Stern se unió a la compañía en la década de 1960 y asumió roles de liderazgo en 1977 como director general, convirtiéndose en presidente en 1993 hasta 2009, cuando pasó el testigo a su hijo Thierry, actual presidente. Posteriormente, ocupó el cargo de Presidente Honorario.
Su liderazgo fue decisivo durante la famosa “crisis del cuarzo” de los años 70, cuando los relojes electrónicos japoneses amenazaron con destruir la tradición mecánica suiza. En lugar de rendirse, Stern apostó por la excelencia artesanal, posicionando los relojes Patek Philippe como símbolos de estatus y objetos de colección. Bajo su mandato se lanzaron modelos icónicos y complicaciones extraordinarias, como el Calibre 89 de 1989, considerado uno de los relojes más complicados jamás producidos en serie.
Entre sus grandes aportes destacan la apertura del Museo Patek Philippe en 2001, que alberga su extraordinaria colección personal de más de 10.000 piezas históricas.

