Los viajes en el servicio de transporte de pasajeros en taxi experimentaron un incremento en su estructura de costos a partir de la madrugada de este domingo, luego de que comenzara a regir de forma efectiva un ajuste del 7,8% en las tarifas oficiales en todo el territorio nacional. La resolución rompe con un extenso período de estabilidad económica para el sector productivo, constituyendo el primer aumento tarifario que las empresas de taxímetros aplican en más de un año, intervalo en el cual los valores al público se habían mantenido sin modificaciones comerciales a pesar de las oscilaciones de la inflación.
El presidente de la Gremial Única del Taxi, Óscar Dourado, ratificó de forma pública la entrada en vigencia del nuevo cuadro tarifario y argumentó que la corrección técnica resulta indispensable para absorber el fuerte impacto de las sucesivas subas registradas en el precio de los combustibles de automoción. Las autoridades gremiales explicaron que las naftas y el gasoil representan uno de los componentes fijos primarios y de mayor peso relativo dentro de la planilla de costos operativos cotidianos de la actividad, por lo que el rezago acumulado amenazaba la sustentabilidad financiera de las unidades de transporte.
El proceso de actualización tecnológica de los relojes taxímetros en los vehículos habilitados comenzará a fiscalizarse de manera inmediata por parte de las reparticiones de tránsito locales para asegurar la transparencia hacia los usuarios del servicio. Las cooperativas y permisarios estiman que la medida permitirá recomponer los márgenes de rentabilidad mínimos para sostener las fuentes laborales del sector y mantener las inversiones destinadas a la renovación de la flota de automóviles.

