Un clásico eterno, Spa

De nuevo gana Kimi.

Kimi sigue cosechando triunfos.

Nos tocaba vivir, en este 2026, la cita en Bélgica con una carrera que antes atravesaba zonas boscosas y tenía una enorme peligrosidad. Sigue siendo la pista más larga, aunque ahora el trazado clásico se ha visto acortado. La clasificación no fue de mayor interés y se perfilaba un dominio de Mercedes acompañado por Ferrari. Podíamos preguntarnos: «¿Será Kimi o Russell el ganador? ¿Leclerc o Hamilton podrán arrebatarles la gloria?». El domingo lo sabríamos.

Algo que debemos recalcar es que Norris cambió la unidad de potencia y, por el límite de piezas, iba a ser penalizado con diez lugares. Creo que el reglamento podría haber dado algunas piezas más antes de penalizar a los pilotos, ya que la fiabilidad se ha visto reducida con el uso de las nuevas baterías.

Empecemos con los resultados de los sudamericanos. Bortoleto, de Audi, logró una octava posición y demostró que la escudería puede seguir avanzando en este primer año de vida. Colapinto pudo hacer un doble adelantamiento, colocarse delante de su compañero de equipo y escalar hasta la última posición que otorga puntos. Alpine no venía bien y esto es un soplo de aire fresco.

¿Cómo irían las cosas con el campeón actual? Lando salió con gomas duras y demostró un gran pilotaje, soportó muchísimas vueltas, evitó ser superado fácilmente y, cuando todo eso iba a ser coronado con una buena posición, al cambiar a intermedios sucedió que la pistola se trabó y la rueda trasera tardó en salir. Más de 7 segundos en boxes y una séptima posición. Tenía ritmo para quedar segundo.

Su compañero, Piastri, pudo llegar en quinto lugar. Bastante aceptable. Verstappen logró una tercera plaza y su compañero también logró un buen resultado; doble parada en boxes durante el coche de seguridad, brillante estrategia y Hadjar quedó sexto. Recuerden que ese motor Ford va a competir de igual a igual con Mercedes el año que viene, si todo sale bien.

¿Y Russell? ¿La desgracia volvería a llamar a su puerta? Sí. Otra vez. La batería hizo de las suyas de nuevo y George tuvo una pérdida de potencia que le hizo tocar a la Ferrari de Hamilton. El coche plateado terminó afuera apenas comenzada la competencia. Un golpe anímico devastador.

«La batería no se cargó y salí de la primera curva con un 35 % menos. Y como no se cargó, también tuve un problema con el boost. El turbo no se ajustó, así que no tenía potencia. Llegué a la cima de Eau Rouge con 0 % de batería. Francamente, fue peligroso. Me pasaron por encima tres coches. No debería haber estado en esa posición en primer lugar. Por eso estoy tan enojado.» Esas fueron las palabras de Russell luego del accidente.

Los rojos irían a más. Parecía que Leclerc podría terminar con la supremacía de Kimi. Eso no fue posible. Cuando Mercedes estuvo adelante, logró una ventaja contra la que nada se podía hacer. A resignarse con un segundo lugar, que no es poco. Hamilton sufrió más y fue penalizado por la colisión antedicha, aunque el excampeón nada pudo hacer para evitarlo. Para rematar, en su salida de boxes tiró al piso a un mecánico. Mala gestión de Ferrari. Por suerte, nada sucedió. Y, con todo lo vivido, logró una cuarta posición y sacó del segundo lugar a Russell del campeonato.

Una carrera divertida que nos hizo olvidar un poco de la fiebre mundialista. Esto sigue y por más que la ventaja de Kimi sea grande, nada está cerrado.

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Tribuna