El carné de control pediátrico es un documento que contiene información sobre el crecimiento y desarrollo de la niña y el niño desde el nacimiento hasta los 12 años. En este sentido, se recomienda llevar regularmente al hijo o hija al servicio de salud, de acuerdo al calendario de controles periódicos, y concurrir siempre con el carné. Asimismo, es fundamental recordar la vacunación conforme al cronograma vigente.
A su vez, la presentación del Carné de Salud será requisito para la inscripción en el centro de educación inicial y en cada año escolar. Además, será considerado como documento único a nivel nacional que certifica la aptitud para la realización de actividades físicas y recreativas hasta los 12 años. En el caso de la población inmigrante que llega al país, deberá adecuar sus vacunas al Certificado Esquema de Vacunación (CEV) vigente.
En cuanto al esquema de vacunación, la vacuna hexavalente incluye los componentes Difteria, Pertussis (tos convulsa), Tétanos, hepatitis B (HB), Haemophilus influenzae tipo b (Hib) y Polio. Por otra parte, los nacidos después del año 1967 que no puedan certificar dos dosis de vacunas SRP deben iniciar o completar el esquema de vacunación, mientras que algunas dosis aplican solo para quienes no las recibieron a los 21 meses de edad.

Por otro lado, entre las referencias actualizadas se establece que la vacuna antineumococo 20 valente sustituirá a la 13 valente. Del mismo modo, la vacuna contra el VPH 9 valente se administra a partir de los 11 años, en dosis única y hasta los 26 años inclusive, sin requisito de indicación ni receta médica, sustituyendo a la vacuna VPH4 que se aplicaba en dos dosis con intervalo de seis meses.
En relación con la vacunación en adultos, desde el año 2020 se modificó la aplicación de la vacuna doble bacteriana (DT), de modo que quienes puedan certificar cinco o más dosis de vacuna antitetánica deberán recibir refuerzos a los 45 y 65 años. En tanto, la vacuna contra la influenza está disponible para toda la población durante la campaña anual, con especial recomendación para infancias, personas mayores de 65 años y quienes presentan exposición laboral.
El documento, diseñado por el Ministerio de Salud Pública (MSP), incorpora un enfoque inclusivo y reúne datos relevantes, como el peso de la madre antes y después del nacimiento, así como aspectos vinculados a la humanización del parto. En este marco, se contemplan prácticas como el contacto temprano del bebé con el pecho, siempre que ambas partes estén en condiciones, y la ligadura tardía del cordón, considerada un factor que contribuye a prevenir la anemia.
Además, el carné unifica los cuatro documentos anteriores -de niño y niña, y trisomía 21 para ambos- en un solo instrumento. A esto se suma la posibilidad de que los padres indiquen el grupo étnico del niño, así como la inclusión de la escala de Tanner, una clasificación de madurez sexual que registra cambios secundarios del desarrollo, como el vello pubiano y el desarrollo mamario y testicular. Esta herramienta permite detectar de forma oportuna casos de pubertad precoz o tardía.
Por otra parte, el carné contempla la curva de crecimiento para prematuros, considerando que el perímetro craneano, la talla y el peso difieren de los de un niño nacido a término. De este modo, el pediatra puede constatar si el crecimiento se ajusta a los parámetros esperables.
Desde el Ministerio se entiende que este instrumento contribuye al adecuado control pediátrico. En paralelo, se señala que los padres no solo deben cumplir con los requerimientos sanitarios, sino también leer el contenido del carné, que incluye recomendaciones sobre lactancia, sueño seguro y prevención de riesgos, como la siniestralidad vial, las lesiones no intencionales y los ahogamientos.


Esta es una muy buena idea, sin duda. Me permito hablar con cierto conocimiento de causa. Esta es una herramienta que funciona con la participación activa de los padres. Sin embargo, son las maestras (y maestros) quienes andan vigilando el control de la vacunación de los niños y niñas, porque los padres, en muchos casos, bien gracias. Se percibe lo mismo en las competencias deportivas donde participan niños/as.