Para Josefina González, directora del Departamento de Diversidad Sexual del Mides, reparar implica traducir esa idea en políticas públicas, seguimiento de las normas vigentes y presencia del Estado en los territorios.
González asumió el cargo a comienzos de junio, tras 20 años de trabajo en política social y participación en políticas vinculadas a la diversidad. En entrevista con Diario La R , planteó las líneas de trabajo de esta etapa: fortalecer el vínculo con el movimiento social, avanzar en la Ley Integral para Personas Trans, abrir oportunidades laborales, mejorar el acceso a la salud y llevar la agenda al interior.
“Para nosotras reparar tiene que ver con construir acciones concretas de respuesta a lo que tiene que ver con la política pública y la normativa vigente en nuestro país”, señaló González.
La política en el territorio
La descentralización aparece como una de las principales líneas de trabajo. El Consejo Nacional de Diversidad Sexual es el espacio rector de las políticas de diversidad sexual en el país y, a partir de ese ámbito, el Mides está impulsando la instalación de consejos departamentales.
Ya existen 10 consejos en distintos puntos del país y el próximo paso será Rivera, donde está prevista la instalación el 17 de setiembre. El último en incorporarse había sido Lavalleja.
La intención, explica González, es generar espacios de construcción colectiva en cada departamento. Sostiene que el interés está en “llegar a todo el país y que todo el país pueda contar con estos espacios que son espacios políticos de construcción colectiva, de propuesta y de demanda, pero de acuerdo entre la institucionalidad y el movimiento social de cada territorio del país”.
Hasta el momento, aclaró, los equipos recorrieron Río Negro, Florida, Tacuarembó, Lavalleja y Cerro Largo.
Por otro lado, la directora afirma que “quien posee el conocimiento, la sabiduría y quien conoce de las demandas específicas de aquello que se precisa para el departamento y para ese territorio son las propias personas que habitan estos espacios”.
González, que nació y se crió en el interior del país, destaca la recepción de las organizaciones y entiende que las políticas no pueden quedar concentradas en Montevideo.

Entrar al mercado laboral y permanecer
La inclusión laboral es otra de las líneas que el Departamento está desarrollando. En el marco de ese trabajo, la directora participó en Melo de la inauguración de un curso de Administración y Marketing Digital, una propuesta se desarrolla con Inefop, a partir de un convenio que el Mides pretende reflotar. La capacitación busca ampliar herramientas para el empleo.
La agenda se cruza además con la Ley Integral de Empleo, cuyo decreto reglamentario se encontraba en elaboración. González anticipa que, una vez definido, el Mides trabajará directamente con el sector empresarial.
El objetivo será promover la incorporación de personas LGBTQ+ a las plantillas. Para las empresas que contraten personas travestis y trans, menciona un descuento de hasta 80%.
Pero la inclusión no debería depender únicamente de ese incentivo. “Nosotros vamos a trabajar con las empresas en el convencimiento de que es necesario incorporar a estas personas, a sus plantillas, no solamente por el descuento que el Estado hace, sino por la riqueza que implica incorporar a las personas de la diversidad sexual a las plantillas de trabajo”, sostiene.
Para González, las personas LGBTQ+, y particularmente las personas travestis y trans, enfrentan una situación de alta vulnerabilidad social y cultural. Por eso entiende que la política laboral debe generar oportunidades reales y no limitarse a una primera contratación.
Hay, además, un segundo problema: permanecer en el puesto. “Sabemos que no es muy difícil ingresar, pero la parte más compleja es el sostenimiento de ese lugar de empleo”, explica.
Por lo tanto, el Departamento ofrecerá acompañamiento a las empresas para sostener esos puestos y evitar que la inclusión quede reducida a una contratación puntual.
Una ley que necesita seguimiento
La Ley Nº 19.684, conocida como Ley Integral para Personas Trans, ocupa un lugar central en la agenda de reparación. La norma estableció medidas de garantía de derechos y creó un régimen reparatorio para personas trans que sufrieron violencia institucional.
González señala que el Consejo Nacional de Diversidad Sexual trabaja en la implementación y el monitoreo de la norma. Para ese seguimiento se encuentra en marcha un proyecto realizado a través del Mides y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mediante un llamado ganado por un equipo técnico de profesionales de la Universidad de la República.
La respuesta del Departamento consiste en trabajar con los organismos responsables. Un ejemplo es la cuota del 1% en los llamados públicos a concursos para personas trans. El Mides ya instaló una mesa con la Oficina Nacional del Servicio Civil para acompañar el cumplimiento. La directora reconoce que se han tenido “algunas dificultades en lo que tiene que ver con la implementación”.
El propio Mides prepara un llamado para un cargo administrativo destinado a personas trans. También menciona al Ministerio de Relaciones Exteriores, que prevé realizar un llamado el próximo año y solicitó asesoramiento al Departamento de Diversidad Sexual.
En salud admite que persisten algunas dificultades. Pese a ello, existe una reunión pendiente con la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg y el 3 de setiembre se presentó una guía de diversidad sexual en materia de salud. La ministra comprometió su presencia en el lanzamiento del Mes de la Diversidad, este viernes. Para González, el acceso a la salud debe abordarse como un derecho.

El Estado y el movimiento social
Para la directora del Departamento de Diversidad Sexual del Mides, ninguna de estas políticas puede construirse únicamente desde las oficinas públicas. El vínculo con el movimiento social ocupa un lugar central.
“Nosotras no podríamos hacer casi nada de lo que hacemos si el movimiento social no tuviera todo el tiempo detrás de las organizaciones institucionales presionando, marcando agenda, proponiendo, construyendo de manera colectiva, aportando su saber, aportando su conocimiento y también las necesidades básicas que son parte de la demanda histórica del movimiento social por la diversidad sexual en este país”, sostiene.
González considera que ese movimiento se encuentra debilitado y atribuye esa situación a la gestión del gobierno anterior, al que cuestiona por no haber dado a la diversidad sexual un lugar claro en la agenda de derechos humanos.
“Hoy nos encontramos con otra realidad y en otro gobierno y en otro contexto donde este gobierno sí tiene un compromiso, sí está dando señales claras”.
Entre esas señales ubica el recorrido territorial y una tarea hacia dentro del Estado: lograr que las instituciones incorporen la perspectiva de género y diversidad sexual en sus políticas. A su vez, plantea que “las instituciones tienen que incorporar una perspectiva de género y una perspectiva de diversidad sexual en todas sus políticas”.
Diversidad fuera del centro de Montevideo
La propia agenda del Mes de la Diversidad fue diseñada bajo una lógica descentralizada. El lanzamiento oficial será este viernes 11 de setiembre en el Centro Cultural Florencio Sánchez, en el Cerro, con una jornada sociocultural y el lanzamiento institucional a las 18:30 horas.
Después llegará Rivera, con la instalación de su consejo departamental el 17 de setiembre. También habrá actividades en Salto, Lavalleja y Florida, propuestas por sus consejos. La agenda continuará en octubre y noviembre. El Departamento trabaja junto al Festival de Cine Internacional de Género y Diversidad Sexual de Llamale H para llevar una propuesta cultural a cinco departamentos. González menciona Soriano, Durazno, Paysandú y Flores, además de un quinto departamento que no pudo precisar durante la entrevista.
La intención es convocar a personas de la diversidad sexual, organizaciones feministas y otros colectivos y estimular nuevas formas de organización. El objetivo es que esos espacios puedan dar lugar a nuevos consejos departamentales.
“Vamos a trabajar arduamente en lo que nos queda de la gestión para que los derechos lleguen a todas las personas que tienen que llegar y que la normativa y la política pública llegue a todos los territorios”, concluyó.
Una trayectoria marcada por la política social
Josefina González asumió en junio la dirección del Departamento de Diversidad Sexual del Mides. Su llegada al cargo es el resultado de una trayectoria de dos décadas vinculada a la política social y a la lucha por los derechos de las personas LGBTIQ+.
Ella misma se define como “una travesti que logró sortear muchísimos obstáculos y muchísimas violencias y muchísimas exclusiones de este sistema que no está preparado para que las personas travestis trans podamos desarrollarnos socialmente”.
González señala además que es la primera licenciada en Ciencias de la Comunicación del país y que, a lo largo de 20 años de trabajo, participó en la elaboración de leyes y políticas públicas que hoy forman parte del marco de derechos de la diversidad sexual en Uruguay.
Su llegada a la dirección es reciente, pero sostiene que desde entonces comenzó a desarrollar una agenda de trabajo interinstitucional que atraviesa distintas áreas del Estado, desde el empleo y la salud hasta la implementación de la Ley Integral para Personas Trans y la descentralización de las políticas de diversidad. En ese recorrido, destaca especialmente el papel de las organizaciones sociales. Para González, el Estado no puede avanzar sin el conocimiento y la presión del movimiento de la diversidad sexual, al que reconoce como un actor que durante años “presionando, marcando agenda, proponiendo, construyendo de manera colectiva” contribuyó a impulsar cambios.
Ahora, desde la dirección del Mides, plantea continuar ese trabajo con un compromiso que define como político y humano: “Nuestro trabajo es muy fuerte y sin descansos porque realmente estamos comprometidas con la causa”.

