UTU superó los 20.000 estudiantes terciarios y busca consolidar una transformación histórica

Fernando Ubal, Dir. Técnica de Gestión Académica, destacó el crecimiento de la matrícula y la expansión territorial de las carreras

UTU superó los 20.000 estudiantes terciarios.

La educación terciaria de la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU) continúa expandiéndose y en 2026 superó los 20.000 estudiantes, el doble de la proporción que representaba dentro de la matrícula de la institución seis años atrás. El crecimiento también se refleja en la llegada de nuevas propuestas al interior del país y en una mayor diversidad de carreras técnicas y tecnológicas, aunque la demanda por algunas formaciones supera los cupos disponibles.

En entrevista con Diario La R, Fernando Ubal, director de la Dirección Técnica de Gestión Académica de UTU, analizó los factores detrás de este crecimiento, los desafíos para ampliar la oferta y las perspectivas de la institución hacia los próximos años. Ubal señaló que la meta para 2027 es superar los 22.000 estudiantes terciarios y sostuvo que UTU atraviesa un proceso de “gran transformación”, con el objetivo de fortalecer la formación técnica, tecnológica y acercarla a las necesidades de cada territorio.

“En el año 2005, UTU tenía en su totalidad de estudiantes, en todos los niveles, en torno a los 50.000 estudiantes y en educación terciaria tenía 4.000; hoy, en el año 2026, tenemos 100.000 estudiantes y en educación terciaria más de 20.000”, repasó Ubal. El jerarca destacó que el crecimiento de los últimos años no se limita a la matrícula, sino que también abarca la diversidad de propuestas formativas y su alcance territorial.

Fernando Ubal, director de la Dirección Técnica de Gestión Académica de UTU.

La expansión de la educación terciaria fue uno de los objetivos que se fijó la actual gestión. Según explicó el entrevistado, al comenzar 2025 UTU tenía 17.700 estudiantes en ese nivel y se propuso aumentar la matrícula un 10% anual. “Logramos este crecimiento de más del 10%, superando los 20.000 estudiantes para este año”, afirmó. La meta para 2027 es continuar esa tendencia y superar los 22.000 alumnos.

El crecimiento está acompañado por una oferta que abarca más de 80 carreras, con propuestas de dos, tres y hasta cuatro años de duración. Para Ubal, uno de los principales atractivos de esta formación es su orientación práctica y su vínculo con el ámbito profesional. “Es un tipo de formación, una modalidad educativa que permite una formación práctica de resolución de problemas en el campo técnico, tecnológico y profesional”, señaló. La diversidad de opciones también ayuda a explicar el interés de los estudiantes, según el director. UTU ofrece distintas alternativas dentro de áreas como electrónica, electricidad, audiovisual y administración, y permite obtener una titulación en períodos relativamente cortos. Esto atrae tanto a jóvenes que buscan continuar sus estudios como a personas que ya trabajan y quieren profundizar sus conocimientos o avanzar laboralmente.

UTU espera superar los 22.000 estudiantes terciarios para el año 2027.

Desafíos de crecimiento

Sin embargo, el aumento de la matrícula también deja en evidencia las dificultades para responder a toda la demanda. Ubal indicó que el año pasado casi 4.000 estudiantes no consiguieron cupo en la formación que querían. Entre las propuestas más solicitadas mencionó el tecnólogo en Ciberseguridad, Técnico Prevencionista y algunas carreras vinculadas al área audiovisual.

“Hay algunas carreras que son más demandadas y no tenemos todas las posibilidades, tanto por infraestructura como por docentes disponibles, de desarrollarlas”, reconoció. Ante esa situación, UTU trabaja en ampliar los cupos y ordenar los procesos de inscripción, además de planificar la apertura de nuevas propuestas en función de los recursos disponibles.

El crecimiento de la educación terciaria también se refleja en la expansión territorial de UTU, con nuevas propuestas en localidades alejadas de la capital. La institución busca llegar no solo a las capitales departamentales, sino también a comunidades más pequeñas, donde el acceso a determinadas formaciones puede resultar más limitado.

“Logramos aumentar en este año en más de 40 lugares donde se desarrolla la educación terciaria, o sea, hay 40 nuevos centros desarrollando educación terciaria y ese crecimiento se da sobre todo en el interior del país”, explicó el director de Gestión Académica.

Entre los ejemplos de esta expansión se encuentra el tecnólogo en biotecnología, una carrera que nació en el Parque Científico de Pando, en Canelones, y que actualmente también se ofrece en Montevideo, Salto y Tacuarembó. Además, la carrera de Técnico Óptico, que tradicionalmente se dictaba únicamente en Montevideo, comenzó a impartirse este año en Tacuarembó.

Este avance también está vinculado a la creación de una Dirección de Descentralización en la actual administración, destinada a planificar la oferta en función de las características y necesidades de cada territorio. “Esto nos permite planificar los procesos de descentralización, tomando en cuenta la realidad de cada uno de los territorios”, señaló el jerarca.

Crecer sin perder calidad

La ampliación de la oferta plantea, al mismo tiempo, el desafío de garantizar que las nuevas propuestas cuenten con docentes, equipamiento e infraestructura adecuados. Para el responsable de Gestión Académica, la planificación es clave para evitar que la apertura de carreras se adelante a las condiciones necesarias para sostener su calidad.

Como ejemplo, recordó el proceso para instalar una propuesta del área audiovisual en Juan Lacaze, en Colonia. Aunque existía una demanda local, la institución dedicó un año a preparar el centro educativo y asegurar la disponibilidad de docentes y equipamiento antes de ponerla en marcha. “La mejor forma de asegurar esta calidad es el trabajo planificado, ordenado, organizado que lleva adelante la Dirección de Educación Terciaria”, sostuvo. Según explicó, en algunos casos es necesario esperar para abrir una carrera hasta contar con las condiciones que permitan desarrollar adecuadamente la formación.

Fernando Ubal: “Estamos en un camino de una UTU mucho más fuerte”.

Una UTU con la mirada puesta en 2030

De cara a los próximos años, la institución busca consolidar este proceso de crecimiento y fortalecer su vínculo con las comunidades. En ese camino, está instalando 24 nodos de innovación en todo el país, espacios en los que estudiantes y docentes trabajan junto a la población para identificar problemas y proponer mejoras en los ámbitos social y productivo.

“Los estudiantes y docentes de UTU generan un fuerte vínculo con la comunidad”, explicó el director de Gestión Académica. La iniciativa apunta a que las propuestas educativas no sólo respondan a las necesidades de formación, sino que también contribuyan al desarrollo de los territorios donde se implementan.

UTU cumplirá 150 años en 2028 y la perspectiva de la actual gestión es llegar a 2030 con una institución fortalecida y una oferta más vinculada a las realidades locales. “Estamos en un camino de una UTU mucho más fuerte, con mucho más desarrollo de innovación y cercana también a los cambios que necesita cada territorio”, concluyó.

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Sociedad