Algunas especies son muy inteligentes y sociables

Aves como mascotas: Claves para una tenencia responsable

Canarios, periquitos, agapornis, diamantes mandarines y loros son algunas de las aves más elegidas como animales de compañía.

Cada especie tiene necesidades específicas que el dueño debe conocer antes de adoptar
Cada especie tiene necesidades específicas que el dueño debe conocer antes de adoptar

Tener aves en casa es una opción que las personas eligen una y otra vez, no sólo como compañía sino también por lo que implica sus cuidados. Atraen por sus colores, su canto y, en algunos casos, por su inteligencia y capacidad para imitar sonidos o palabras. Sin embargo, cada especie tiene necesidades específicas que el dueño debe conocer antes de adoptar.

Entre las aves exóticas más frecuentes como mascotas se encuentran los agapornis o inseparables, originarios de África. Son diurnos, disfrutan de los baños y pueden vivir hasta quince años si están bien cuidados. Se alimentan principalmente de semillas de mijo blanco y alpiste. Los periquitos, originarios de Australia, son los más comunes. Miden unos dieciocho centímetros, presentan diversos colores y su dieta incluye alpiste, mijo, avena y trigo.

El diamante mandarín, originario de Australia e islas de la Sonda, es más pequeño y vive entre seis y diez años. Se caracteriza por ser muy sociable, por lo que se recomienda tenerlo en pareja. Duerme en nidos, no en ramas, y también disfruta bañarse. Las cacatúas, del sudeste asiático y Australia, son muy inteligentes y algunas pueden hablar a partir de los ocho meses.

Ocupan poco espacio, ya que viven en jaulas
Ocupan poco espacio, ya que viven en jaulas

Los loros (amazonas, yacos, guacamayos, cotorras) se caracterizan por su colorido y tamaño. Su alimentación debe complementarse con frutas y verduras. Por otra parte está el canario es originario de las Islas Canarias, Madeira y Azores. Su color característico es el amarillo, aunque por cruces existen muchas variedades. Se alimenta de semillas, hierbas silvestres, frutas y verduras. El jilguero necesita una jaula de unos cincuenta centímetros para poder volar, con perchas y ramitas. Su alimentación debe ser variada e incluir distintas semillas y frutas.

Ocupan poco espacio, ya que viven en jaulas que, si son lo suficientemente grandes para que el ave mueva las alas sin rozar las paredes, le proporcionan comodidad. La jaula debe ubicarse en un lugar sin corrientes de aire, sin exposición directa prolongada al sol ni a la lluvia, y fuera del alcance de perros, gatos o rapaces.

El mantenimiento suele ser sencillo, necesitan agua y comida limpias a diario, pero no requieren paseos. Las uñas y el pico requieren revisión constante para evitar daños. La alimentación es más económica, ya que se basa en semillas, frutas e insectos pequeños. Algunas especies son muy inteligentes y sociables, y pueden aprender palabras con entrenamiento. En cautividad, las aves más pequeñas viven entre cinco y diez años; los loros y guacamayos alcanzan fácilmente los cuarenta o sesenta años.

El control de parásitos es imprescindible, precisamente porque las aves pueden contraer parásitos externos (piojos, ácaros) e internos (lombrices, giardia). El veterinario puede indicar los mejores métodos de prevención y mantener la jaula limpia es fundamental. El baño es necesario para mantener las plumas y la piel sanas. Se recomienda darles la oportunidad de bañarse en agua tibia al menos una vez al día o un par de veces por semana. Las perchas de diferentes texturas y diámetros ayudan a desgastar garras y pico de forma natural. La sepia y algunos juguetes también colaboran en ese mantenimiento.

Las aves que siguen una dieta de semillas deben recibir un suplemento diario con vitaminas (incluida D3), minerales y aminoácidos. Las fórmulas en polvo se espolvorean mejor sobre productos frescos o pellets. Los minerales esenciales (calcio) deben administrarse diariamente mediante huesos de sepia, bloques minerales, concha de ostra o cáscara de huevo.

Las aves necesitan estimulación mental para evitar el aburrimiento, que puede derivar en conductas destructivas como arrancarse las plumas o ensuciar la jaula. Se recomienda rotar los juguetes regularmente, eligiendo materiales seguros y no tóxicos. Las perchas, los juguetes y los elementos para picotear contribuyen al bienestar del ave.

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1 Comentario

  1. Tener aves en jaulas es un acto de salvajismo que deberían prohibirse Dónde está Bienestar Animal que no actúa? Otro sector que no hace nada

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