El actor Blake Garrett falleció a los 33 años en Oklahoma, en un suceso que conmocionó a fanáticos de su carrera como estrella infantil. Desde pequeño mostró pasión por la actuación. A los 8 años ya participaba en producciones locales de teatro, destacándose en roles protagónicos como el mago en Aladdin y su lámpara mágica y como Charlie Brown en un tributo a Peanuts. Esta temprana experiencia lo preparó para incursionar en televisión y cine.
Uno de sus trabajos más recordados fue su participación en el show infantil Barney’s Colorful World, donde formó parte del elenco en vivo, ganándose el cariño de generaciones de niños. Sin embargo, su mayor reconocimiento llegó en 2006 con la película familiar How to Eat Fried Worms (Cómo comer gusanos fritos), una comedia basada en el libro homónimo de Thomas Rockwell. En ella interpretó a Plug, uno de los personajes centrales junto a actores como Luke Benward, Hallie Eisenberg y Adam Hicks. Su actuación en esta cinta le valió reconocimiento y premios por su desempeño como actor infantil.
Tras su etapa como niño actor, Garrett mantuvo un perfil más bajo. No continuó con una carrera prolífica en Hollywood, pero su nombre quedó asociado a producciones que marcaron la infancia de muchos durante los años 2000.

