En el marco de su «Mate y Folklore Tour», el dúo argentino Campedrinos regresará a Uruguay el próximo 22 de agosto para presentarse en la Sala Camacuá de Montevideo. Integrado por Sergio Prada y Agustín Fantilli, el grupo atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera tras consagrarse en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín 2026 y convertirse en una de las revelaciones del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar.
Con una propuesta que combina la esencia del folklore argentino con sonidos contemporáneos, Campedrinos logró acercar la música de raíz a nuevas generaciones. El dúo supera el millón de oyentes mensuales en Spotify, acumula más de 150 millones de reproducciones en plataformas digitales y más de 100 millones de visualizaciones en YouTube.
En diálogo con Diario La R, Sergio Prada repasó la historia del grupo, sus casi 17 años de trayectoria y el objetivo de mantener vigente el folklore entre los jóvenes. La historia comenzó en 2009, cuando Prada y Fantilli, ambos con 15 años, se conocieron en la fila de un casting del programa Talento Argentino. Allí descubrieron que, además de compartir una edad similar, tenían una pasión en común: la música folklórica.
“Empezamos a charlar, nos dimos cuenta de que a los dos nos gustaba el folklore argentino y a los pocos días nos juntamos a tomar mate, a guitarrear y a cantar”, recordó Prada. De aquel encuentro también nació el nombre del dúo: Prada es de Campana y Fantilli de San Pedro. “Como yo soy campanense y él sanpedrino dijimos: Campedrinos. Desde ese día quedó el nombre y nunca más cambió”, explicó.

Lo que comenzó como un juego entre adolescentes fue creciendo hasta convertirse en una profesión. Años después, ambos decidieron mudarse a Córdoba para dedicarse por completo a la música. “Cuando terminamos nuestras carreras universitarias dijimos: vamos a vivir de la música. Dejamos de depender de nuestros padres y nos fuimos juntos a Córdoba. Fue una decisión muy importante porque desde ese momento sentimos que realmente empezábamos a vivir de esto”, señaló.
En la actualidad, Campedrinos recorre escenarios de Argentina acompañado por un equipo de 16 personas. Para Prada, una de las mayores satisfacciones es poder vivir de las giras y conocer nuevos públicos. “Cualquier músico sueña con irse de gira, conocer lugares y diferentes públicos. Hoy es un sueño cumplido viajar todos los fines de semana. Lo más lindo es llegar a cada lugar, porque no todos tienen las mismas costumbres ni los mismos gustos”, afirmó.

Folklore para las nuevas generaciones
Uno de los rasgos que distingue a Campedrinos es la incorporación de sonidos contemporáneos sin abandonar la esencia del folklore argentino. Prada explicó que el repertorio del dúo recorre distintos ritmos tradicionales, desde zambas y chacareras hasta chamamés y huaynos, pero incorpora recursos musicales que acercan esas canciones al público joven.
«Respetamos la estructura del folklore, pero aparecen algunos sonidos más urbanos. Puede haber un bombo electrónico o un bajo que se utiliza más en el trap. Esa mezcla hace que muchos jóvenes se sientan identificados sin perder la esencia de nuestra música». Para el músico, ver adolescentes cantando folklore representa una de las mayores satisfacciones de su carrera.
«Es emocionante. Sentimos que estamos aportando un granito de arena para que el folklore siga vigente». En ese camino también fueron fundamentales las colaboraciones con artistas de otros géneros musicales, como Milo J, quienes permitieron que miles de jóvenes descubrieran canciones tradicionales.
«Cuando grabamos ‘La Taleñita’ con Milo J, muchísimos chicos escucharon por primera vez una zamba carpera. Muchos tienen 13 o 14 años y nunca habían tenido contacto con ese tipo de música. Después les gustó y comenzaron a acercarse al folklore. Eso nos llena de felicidad.»
Para Campedrinos, el verdadero éxito no pasa únicamente por los números que muestran las plataformas digitales, sino por el impacto cotidiano que puede generar una canción. «Cada reproducción representa un momento distinto en la vida de alguien. Puede ser una familia compartiendo un asado, una persona trabajando, un chico haciendo la tarea o alguien tomando mate. Nuestro mayor sueño es seguir formando parte de esos momentos y que cada vez haya más jóvenes viviendo el folklore».
“Cumpliendo un sueño”
Por otro lado, el crecimiento de Campedrinos también le permitió cumplir sueños que parecían imposibles cuando comenzó a tocar la guitarra. Entre ellos, compartir música con artistas que marcaron su infancia, como El Chaqueño Palavecino, Los Nocheros y Jorge Rojas.
«El Chaqueño es mi ídolo hasta el día de hoy. Los Nocheros y Jorge Rojas son artistas que escuchaba de chico y me sé sus canciones de memoria. Estar grabando con ellos fue una locura. No era solamente compartir una canción, sino vivir el proceso creativo, pasar el día con ellos, guitarrear y aprender de artistas que admiramos desde siempre», recordó.
El presente del dúo también está marcado por la consagración en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, su participación en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar y una gira que recorrerá buena parte de Argentina antes de llegar a Montevideo.
«Sentimos que estamos viviendo el mejor momento de nuestra carrera. Cosquín, Viña del Mar, la nominación a los Premios Gardel y esta gira son un regalo para nosotros. Siempre pueden venir momentos mejores, pero hoy estamos disfrutando muchísimo todo lo que nos está pasando», sostuvo.
Sin embargo, asegura que Campedrinos todavía tiene metas por alcanzar. Más allá de los escenarios y los reconocimientos, el mayor sueño sigue siendo que el folklore continúe llegando a nuevas generaciones.
«Nuestro mayor sueño es que nuestra música siga formando parte de los momentos de las personas. Que cada vez haya más chicos escuchando, cantando o bailando folklore. Si podemos ayudar a que el folklore siga vigente y llegue a nuevos públicos, vamos a ser felices», concluyó.
Regreso a Montevideo
El espectáculo incluirá sus canciones más reconocidas, nuevas composiciones y un recorrido por distintos ritmos del folklore argentino, con zambas, chacareras y momentos de guitarra compartida que forman parte de la identidad del dúo.
Según adelantó Prada, el show buscará ir más allá de un recital tradicional, combinando música y momentos de cercanía con el público. “No son solamente canciones, sino un momento que se vive. Pasamos por diferentes emociones: hay partes románticas, festivas, de contar historias y también una guitarreada donde la gente puede pedir canciones”, explicó.
Con una propuesta que une tradición y presente, Campedrinos volverá a encontrarse con el público uruguayo luego de su anterior presentación en Sala Camacuá y su participación en la Fiesta de la Patria Gaucha de Tacuarembó, experiencias que el dúo recuerda como parte de su vínculo creciente con Uruguay.

