/

Durante el embarazo, así como hay alimentos que conviene evitar, existen otros y ciertos nutrientes que merecen atención

Déficit de proteínas en la placenta: riesgos y prevención

El déficit de proteínas en la placenta es una condición poco visible pero de gran impacto en la salud materna y fetal.

En el desarrollo del futuro bebé una buena alimentación es muy importante
En el desarrollo del futuro bebé una buena alimentación es muy importante

La placenta cumple con transportar nutrientes, oxígeno y hormonas desde la madre hacia el feto. Cuando la ingesta proteica materna es insuficiente, esta función puede verse comprometida. En la medicina, PAPP-A significa Proteína Plasmática A Asociada al Embarazo, esta es una proteína producida por la placenta, el órgano que proporciona oxígeno y nutrientes al bebé durante su crecimiento. La PAPP-A es una de las hormonas que se miden durante el primer trimestre en la prueba de detección combinada.

Investigaciones señalan que se presentan niveles bajos de PAPP-A en aproximadamente el 5% de todos los embarazos. Expertos sostienen que, en algunas mujeres con niveles bajos de PAPP-A, la placenta debe trabajar más que en embarazos con niveles más altos de PAPP-A y que, producto a esto el embarazo podría verse afectado por varios factores. Asimismo, uno de ellos es bebés con bajo peso al nacer, la presión arterial elevada y proteínas en la orina, conocido como preeclampsia.

Investigaciones señalan que se presentan niveles bajos de PAPP-A en aproximadamente el 5% de todos los embarazos
Investigaciones señalan que se presentan niveles bajos de PAPP-A en aproximadamente el 5% de todos los embarazos

Cuando se obtienen estos resultados, es preciso realizar un seguimiento tanto a la madre como al bebé y de este modo garantizar el cuidado de ambos. En estos casos es necesario realizar un seguimiento de la presión arterial y ecografías para monitorear el crecimiento del bebé. Se conoce que una alimentación equilibrada, al igual que un estilo de vida saludable impacta positivamente en la salud. De igual forma, en la etapa del embarazo el cuerpo de la mujer sufre grandes cambios. Junto a esto se está desarrollando el futuro bebé por lo que una buena alimentación se hace muy importante. 

Durante el embarazo, así como hay alimentos que conviene evitar, existen otros y ciertos nutrientes que merecen atención. Muchas mujeres se preocupan por la salud de su futuro hijo y asisten a controles médicos, pero también surgen dudas sobre la alimentación adecuada. Las recomendaciones nutricionales son valiosas no solo durante la gestación, sino también para quienes planean un embarazo, ya que adoptar hábitos saludables con anticipación puede influir positivamente en la salud del bebé. Existe la creencia de que “hay que comer por dos”, pero se trata de un mito. 

Lo importante no es aumentar la cantidad de comida de forma descontrolada (un aumento excesivo de peso puede ser perjudicial). Sino priorizar alimentos que aporten los nutrientes necesarios para la madre y el desarrollo del bebé. Además de gestionar el aumento de peso, es fundamental evitar ciertos alimentos para prevenir riesgos. El alcohol debe eliminarse por completo, ya que atraviesa la placenta y puede causar síndrome alcohólico fetal. Los huevos crudos o poco cocidos pueden contener Salmonella, bacteria que provoca infecciones gastrointestinales graves. 

La leche y quesos sin pasteurizar, pueden contener listeria, asociada a abortos espontáneos o partos prematuros. También deben limitarse, las carnes procesadas o crudas por riesgo de toxoplasmosis, y los alimentos ultraprocesados o bebidas azucaradas, que aportan calorías vacías y favorecen un aumento de peso poco saludable. Se recomienda priorizar hidratos de carbono de absorción lenta, como cereales integrales y legumbres, sobre los de absorción rápida presentes en bollería y azúcares. Es aconsejable limitar las grasas saturadas y optar por fuentes vegetales como el aceite de oliva, además de aumentar el consumo de frutas y verduras por su aporte de fibra y vitaminas. 

Entre los micronutrientes esenciales destacan el calcio, importante para los huesos y el sistema nervioso; el hierro, fundamental para la sangre; el ácido fólico, que previene defectos del tubo neural; y los ácidos grasos omega-3, cruciales para el desarrollo cerebral. También son necesarios el yodo, el zinc, el cobre y vitaminas como la A, C y B12, que participan en múltiples funciones vitales. Antes de tomar cualquier suplemento, es imprescindible consultar con un especialista.

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Pura Vida