El pasado martes 29 de julio, el Diario La R tuvo el honor de asistir a un evento significativo organizado por la Embajada de la República de Guatemala, en el que se celebró la vida y obra del destacado Premio Nobel de Literatura, Miguel Ángel Asturias Rosales. Este encuentro no solo fue un tributo a la rica herencia literaria guatemalteca, sino también una emotiva despedida del embajador de Guatemala en Uruguay, quien concluye su misión diplomática en el país.
El evento fue conducido por el Director del Diario La R, Juan Carlos Blanco Sommaruga, quien inició la jornada cediendo la palabra al Sr. Octavio Aybar representante Del Plata Office, que amablemente cedió sus instalaciones para el coloquio. Durante su intervención, Aybar agradeció la presencia de embajadores, representantes de otros países, autoridades, funcionarios, y miembros de la comunidad guatemalteca, así como a los medios de comunicación presentes, destacando la diversidad de asistentes no solo de Guatemala, sino de distintas naciones.
La figura central del homenaje fue Miguel Ángel Asturias, reconocido como uno de los más grandes exponentes de la literatura latinoamericana. Sus obras, que incluyen títulos emblemáticos como *El Señor Presidente* y *Hombres de Maíz*, han dejado una huella indeleble en la literatura mundial. Durante el evento, se destacó su compromiso social y su capacidad para plasmar en sus escritos la realidad de su país, así como su legado en el contexto del realismo mágico, un estilo que ha influido en generaciones de escritores.

Uno de los panelistas, el Dr. Roberto García Ferreira, resaltó la importancia de Asturias en la historia de Guatemala y su conexión con otras realidades latinoamericanas. Su discurso abordó la influencia de las relaciones internacionales de Uruguay con Centroamérica, enfatizando cómo la historia del país ha estado entrelazada con la de Guatemala, particularmente en momentos de crisis política.
Por su parte, Francisco Bustamante, otro de los expositores, reflexionó sobre la obra de Asturias y su impacto en la literatura contemporánea. Durante su intervención, recitó fragmentos de *El Señor Presidente*, destacando la extraordinaria habilidad de Asturias para capturar la esencia de su tiempo y su compromiso con las causas sociales.
La panelista Victoria Contartese, expresó su admiración por la figura de Asturias y su relevancia en la actualidad. Resaltó cómo su obra sigue siendo un faro de inspiración para las luchas sociales en América Latina. “Asturias no solo escribió sobre su tiempo, sino que su voz resuena hoy en nuestras luchas por la justicia y la libertad”, afirmó, subrayando la importancia de recordar y honrar su legado en un contexto donde la literatura y el arte pueden ser poderosos instrumentos de cambio.
El evento también sirvió como una oportunidad para que el embajador Estuardo Meneses Coronado, en su despedida, compartiera sus sentimientos de gratitud hacia Uruguay, un país que ha sido un refugio para muchos guatemaltecos a lo largo de la historia. Expresó su satisfacción por haber podido contribuir a fortalecer los lazos entre ambas naciones durante su mandato. “Este es un oasis democrático”, afirmó, mientras agradecía a todos los presentes por su apoyo y compañía.

El embajador también destacó la importancia de las redes culturales que han unido a escritores y artistas de toda América Latina. Recordó cómo Asturias, a lo largo de su vida, cultivó amistades con importantes figuras literarias, contribuyendo a la creación de un espacio de intercambio cultural que ha perdurado a lo largo del tiempo.
Finalmente, el evento concluyó con un agradecimiento especial a los funcionarios de la embajada, Diario la R por el apoyo, Del Plata Office y al equipo en general que apoyo en la organización de la actividad. Los asistentes disfrutaron de un café guatemalteco de la región de Huehuetenango, así como de champurradas, galletas tradicionales que simbolizan la rica cultura guatemalteca.
La jornada no solo celebró la vida de Miguel Ángel Asturias, sino que también marcó un hito en las relaciones entre Guatemala y Uruguay, recordando el poder de la literatura como un puente entre culturas y la importancia de la diplomacia en la construcción de lazos duraderos. Con una mezcla de nostalgia y esperanza, los presentes se despidieron del embajador, llevando consigo el legado de Asturias y el compromiso de continuar fortaleciendo las relaciones entre ambos países.


Indudablemente Asturias es emblemático para la literatura guatemalteca y se siente orgullo al leer opiniones que lo colocan entre los escritores destacados de América Latina.
Despedir al embajador Meneses con un homenaje a Asturias fue, sin duda, una asociación idónea. Distinguió al diplomático y reafirmó la incuestionable trayectoria del notable escritor. ¿Cuántos quisieran ser despedidos así cuando concluyen su misión diplomática? Probablemente muchos quisieran pero no todos merecen.
Destaco de esa despedida la silenciosa participación de una protagonista de indiscutibles raíces guatemaltecas que va de boca en boca todos los días, aunque no es muy conocida fuera de nuestras fronteras. Ahí estuvo, imperturbable, aguardando su turno: Doña Champurrada. Ocurrencia genial para promoverla internacionalmente.
Gratitud sin límites para la República de Uruguay por haber acogido con cariño y respeto al Dr. Herbert Estuardo Meneses Coronado y a su dilecta esposa. Un fragmento inmaterial del apellido Meneses queda en Uruguay otro se adhiere al sentimiento del Embajador, para abonarlo a su historia diplomática.