Distrito de Dazu en Chongqing construye una próspera industria del loto

En el distrito de Dazu, en Chongqing, una flor tradicional se transformó en una oportunidad para el desarrollo rural.

El loto dejó de ser únicamente un elemento paisajístico y cultural para convertirse en el eje de una cadena que integra cultivo, investigación, procesamiento de alimentos y turismo.

La historia tiene varias décadas. En 1990, agricultores locales comenzaron a introducir variedades de loto procedentes de China y del extranjero y a desarrollar programas de selección y reproducción. Con el tiempo, Dazu llegó a consolidarse como una de las zonas reconocidas por la producción y conservación de variedades de loto.

La dimensión alcanzada por el sector resulta significativa. Según información de la Oficina de Crónicas Locales de Chongqing, en 2016 el distrito contaba con unas 60.000 mu dedicadas al loto —aproximadamente 4.000 hectáreas—, de las cuales 50.000 mu correspondían al cultivo de raíz de loto y 10.000 mu a variedades ornamentales. Ese desarrollo convirtió al loto en una actividad agrícola con peso económico y turístico. Pero el verdadero salto estuvo en dejar de pensar el producto únicamente como una materia prima.

Dazu desarrolló variedades mediante técnicas de mejoramiento convencional y también mediante programas de cultivo espacial, buscando características como diferentes colores, períodos de floración y mayor resistencia. La documentación oficial señala que se obtuvieron 43 nuevas variedades mediante la combinación de mejoramiento espacial e hibridación.La agricultura comenzó así a conectarse con la ciencia.

Al mismo tiempo, el loto empezó a convertirse en una experiencia turística. Jardines, humedales y fincas agrícolas incorporaron espacios para contemplar las flores, participar en festivales y consumir productos derivados. En la denominada “荷花山庄”, por ejemplo, se desarrolló un complejo con cientos de variedades de loto y una gastronomía temática basada en la planta. La cadena productiva se amplió todavía más con la industrialización.

Raíz de loto, semillas, hojas y flores comenzaron a utilizarse para elaborar alimentos y bebidas. Entre los productos desarrollados aparecen té de hojas y flores de loto, fideos de almidón de raíz de loto y otros alimentos procesados. En 2026, el modelo continúa evolucionando. En el municipio de Jinshan, agricultores como Jiang Shengli encontraron en el cultivo de raíz de loto una alternativa rentable para tierras agrícolas. Después de arrendar más de 100 mu —unas 6,7 hectáreas—, desarrolló su producción aprovechando además la mejora de las carreteras rurales para facilitar el transporte y la comercialización.El caso de Dazu muestra una característica cada vez más visible del desarrollo rural chino: la búsqueda de cadenas de valor completas alrededor de productos locales.

El campo deja de producir solamente para vender materias primas. Produce alimentos procesados, experiencias turísticas, productos culturales y nuevas oportunidades para los habitantes rurales.

En Dazu, además, esa estrategia se conecta con una industria turística más amplia. El distrito cuenta con el patrimonio cultural de las Grutas de Dazu y desarrolla circuitos que combinan patrimonio, agricultura, gastronomía y turismo rural. La planificación local ha identificado expresamente al turismo agrícola y al ocio rural como componentes de su desarrollo. 

El loto, en definitiva, funciona como mucho más que una flor.

Es alimento, paisaje, producto industrial, atractivo turístico y símbolo cultural.

Y detrás de sus grandes campos verdes existe una idea económica sencilla pero poderosa: agregar valor en el territorio para que una actividad agrícola pueda generar ingresos durante todo el año.

Dazu encontró en el loto una de esas oportunidades.

La flor que durante siglos fue admirada por su belleza ahora también florece como negocio.

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