Uno de los innovadores más influyentes de la música africana occidental, Ebo Taylor, falleció a los 90 años.
Guitarrista, compositor, arreglista, cantante, líder de banda y productor, fusionó los ritmos lilting del highlife ghanés con influencias de jazz, ritmos africanos tradicionales y el pulso driving del afrobeat, definiendo el sonido de Ghana y gran parte de África Occidental por generaciones.
Desde los años 50, Taylor emergió como figura clave en la escena highlife de Accra. Estudió música en Londres junto a Fela Kuti (futuro arquitecto del afrobeat), lo que marcó su visión innovadora. De regreso en Ghana, se convirtió en arreglista y productor prolífico para bandas como los Stargazers y Broadway Dance Band en los 50 y 60. Lideró grupos como The Pelicans y The Uhuru Dance Band, y produjo para artistas locales. Sus composiciones y arreglos modernizaron el highlife, incorporando elementos funk, jazz y ritmos africanos, convirtiéndolo en un puente entre tradiciones y modernidad.
A pesar de su influencia masiva en África, el reconocimiento internacional llegó tarde. En 2010, a los 74 años, lanzó Love and Death, su primer álbum con distribución global, convirtiéndose en un héroe de culto gracias a samples en hip-hop y electrónica. Le siguieron Appia Kwa Bridge (2012) y Yen Ara (2018), junto a reediciones de su catálogo. En 2022 debutó en EE.UU. con Jazz is Dead, y en 2025 lanzó su último álbum de estudio.
Taylor recibió premios como el Lifetime Achievement en los Vodafone Ghana Music Awards (2014) y fue llamado «coloso de la música africana» por figuras como el gobierno ghanés y artistas globales.

