A lo largo de la historia de la cultura latinoamericana la mujer ha desarrollado un rol fundamental que va desde Sor Juana Inés de la Cruz y su defensa al derecho al conocimiento, hasta figuras que marcaron a partir del siglo XX, el arte, la literatura, las luchas independentistas, y el pensamiento crítico. Hoy recordamos a mujeres que tejieron redes en la historia no solo de América Latina sino del mundo. Y que a su vez, redefinieron las luchas por la justicia y la equidad en la región desde diversas áreas geográficas, pero con una óptica común.

Frida Kahlo
Como una de las artistas más emblemáticas está Frida Kahlo, su obra fue más allá de la pintura para convertirse en símbolo de resistencia y expresión personal. Asimismo, su arte autobiográfico es el espejo de sus dolores emocionales, exhibía el orgullo por la cultura mexicana y evidenciaba sus pensamientos sobre política.
También, utilizó elementos del surrealismo, el realismo mágico y el arte popular mexicano para crear pinturas simbólicas. Los autorretratos constituyen un elemento distintivo de su producción artística, donde plasma su experiencia, fortaleza y sentido de pertenencia. En un periodo de redefinición de la identidad latinoamericana después de la colonia, su obra revalorizó los orígenes culturales de la región y cuestionó los modelos estéticos de influencia europea.
Su figura es símbolo de la lucha feminista, la autonomía creativa y la postura política contestataria. Para muchos, Kahlo es considerada una artista adelantada a su tiempo, una visionaria que revolucionó la cultura, no sólo a través de su pintura, sino también con su incursión a la política, su libertad sexual, y la transgresión desde su cuerpo y enfermedades.

Gabriela Mistral
Latinoamérica también cuenta con la poetisa y educadora Gabriela Mistral, primera mujer en la región en recibir el Premio Nobel de Literatura, en 1945. En su obra, la cual ha sido difundida en más de veinte idiomas, Mistral abordó temáticas como el desarraigo, la pertenencia y la búsqueda de identidad. A su vez, evidenció en su poesía una preocupación por los marginados y desfavorecidos.
Mistral se enfocó en la pedagogía centrada en la creatividad, la libertad y el respeto por el individuo. Asimismo, tuvo gran reconocimiento público, colaboró en la creación de bibliotecas, edición de libros de texto libres de costo. Junto a esto, centró su atención en la causa latinoamericana con el apoyo público al nicaragüense Augusto César Sandino calificándolo como “héroe” tras su oposición a la irrupción de los Estados Unidos en ese país.
Se convirtió en la primera mujer chilena en cumplir la función de cónsul en la ciudad de Nueva York. Mitral se desempeñó por 4 años como cónsul y a su vez funcionó como delegada en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Hermanas Mirabal
De igual forma, en la historia de la República Dominicana, las Hermanas Mirabal se erigen como símbolos de resiliencia y lucha contra la opresión. Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, también conocidas mundialmente como «Las Mariposas», lucharon sin descanso, y dedicaron su vida a resistir la dictadura de Rafael Trujillo. Su activismo y su cruel asesinato las convirtieron en un emblema de la resistencia frente a toda forma de violencia de género.
Hoy, son consideradas un símbolo a raíz que el Movimiento Feminista de América Latina y posteriormente las Naciones Unidas, declararan en su honor el 25 de noviembre como el “Día Mundial por la Eliminación de la Violencia hacia las Mujeres”. Esta fecha hoy convoca a gobiernos, organizaciones sociales, sindicatos, movimientos de mujeres y diversidades a nivel global.
En América Latina y el Caribe, referirse a las hermanas Mirabal es hacer referencia a todos los movimientos de mujeres y feminismos populares. En la actualidad, el 25-N también es una bandera para denunciar las complicidades volcadas las instituciones que miran para otro lado, los discursos públicos antifeministas, y la impunidad judicial.

