Elisabeth Waldo, la violinista clásica estadounidense conocida por fusionar de manera innovadora sonidos indígenas de América Latina con la música occidental, falleció a los 107 años.
Nacida en el estado de Washington, Waldo se formó como violinista clásica en el prestigioso Curtis Institute of Music de Filadelfia, donde estudió con el legendario Efrem Zimbalist.
Aunque inició su trayectoria en el repertorio clásico tradicional, Waldo sintió pronto la necesidad de explorar nuevos horizontes. A partir de entonces, Waldo incorporó instrumentos auténticos de origen indígena y latinoamericano como flautas de hueso, trompetas de caracol y percusiones nativas a composiciones de estilo occidental. Creó un sonido híbrido atmosférico y exuberante que evocaba la esencia de América Latina sin caer en lo comercial. Rechazó explícitamente las comparaciones con el género “exótica” de la época, que consideraba demasiado orientado al pop. En las décadas de 1950 y 1960 formó su propio ensamble y grabó varios álbumes que se convirtieron en referentes de esta fusión musical, entre ellos Rites of the Pagan, Realm of the Incas y Maracatu. Su trabajo se distinguió por el respeto y la autenticidad hacia los instrumentos y tradiciones originarias, creando una “cúpula sonora exuberante” que aún hoy resulta única.

