El dolor asociado a este padecimiento se manifiesta en la espalda, el cuello, los hombros y la zona lumbar. De igual forma, suele irradiarse hacia brazos o piernas. Hay que tener en cuenta que este dolor no siempre está ligado al grado de curvatura, pues desviaciones moderadas pueden generar contracturas persistentes. Los síntomas pueden ser fatiga muscular y limitaciones funcionales, ligado al impacto en la postura, el equilibrio y la respiración cuando la curvatura involucra la caja torácica.
Podemos diferenciar las desviaciones de columna por su ubicación, por la etapa de la vida en la que aparece o por los grados de curvatura según el ángulo de Cobb. Según su ubicación, podemos diferenciar entre tres tipos de escoliosis: dorsal, lumbar o dorsolumbar. Y según el grado se clasifican en leve, moderada, grave o severa. Los expertos señalan que la mayoría de los casos de escoliosis son leves, pero esto puede agravarse a medida que el niño crece.
En estos casos, los médicos controlan a los niños que presentan esta afección con visitas de seguimiento un par de veces al año. Esto implica examen físico para ver si la curvatura está empeorando y radiografías.

En la niñez, deben usar un aparato ortopédico para evitar que la curvatura empeore, sin embargo otros pueden requerir cirugía para corregir las curvas. Cabe señalar que los ejercicios y la rehabilitación no reducen la magnitud de la curva o el riesgo de progresión. No obstante los especialistas refieren que estas medidas se pueden utilizar como tratamiento complementario para fortalecer los músculos y en paralelo mejorar la postura.
Un factor crucial son las medidas ortopédicas como método más eficaz para el tratamiento de curvas de menos de 40º y tratamiento de elección para pacientes en edad de crecimiento con curvas de 20-40º. En este aspecto, sólo un pequeño número de pacientes con curvas de menos de 20º progresa.
Asimismo, podemos identificar cuando estamos frente a un caso de escoliosis teniendo en cuenta varias señales. Cuando conoces la movilidad de tu columna puedes estirar la musculatura retraída que en ocasiones puede limitar el movimiento. Para chequear tu columna, lo primero que debes saber es que esta hace una serie de movimientos simples: flexión, extensión, inclinaciones y rotaciones.
Si la persona se inclina hacia delante, sobresale más un lado de la espalda. Un lado de su cintura se percibe más alto que otro, a simple vista se pueden notar los hombros asimétricos. Con estos estiramientos nos daremos cuenta que hay un lateral que tira más. No siempre será el mismo, y dependerá de la actividad y la sobrecarga. El objetivo de examinar en casa la columna vertebral, es que veamos qué lado cuesta más mover.
De igual manera, existen ejercicios efectivos para tratar la escoliosis leve para corregir la postura y aliviar el dolor de espalda. Hay que tener en cuenta que lo ideal es que puedan realizarse de 1 a 2 veces por semana para lograr mejores resultados.
Como primer paso, debemos ponernos de pie y abrir los brazos e intentar poco a poco elevar una de las piernas hacia atrás y mantener el equilibrio durante 20 segundos. Lo mismo se debe realizar con la otra pierna, manteniendo una postura erguida y comparar el equilibrio de cada lado del cuerpo.
Otro ejercicio consiste en recostarse boca arriba y mantener las piernas estiradas y la columna y los brazos apoyados en el suelo. Luego, elevar un brazo y estirarlo por arriba de la altura de la cabeza, hasta que la parte exterior de las muñecas toque el suelo. Este ejercicio se debe repetir 10 veces con cada brazo. De igual modo, intenta sentir el rango de movimiento de cada lado y compáralos.
Es necesario que si padeces escoliosis leve, practicar actividad física supervisada. Los fisioterapeutas recuerdan que “moverte es una buena herramienta para controlar la escoliosis, pero debemos conocer qué movimientos y ejercicio es idóneo en nuestro hogar. Estos ejercicios podrían ayudar a reducir el dolor de espalda y otras molestias asociadas”.
Los pacientes deben ser valorados previamente por el fisioterapeuta y de acuerdo con su diagnóstico, se debe elaborar un plan de ejercicios terapéuticos que contemplen los objetivos que se buscan alcanzar. En este caso, a los pacientes con escoliosis leve, deben buscar el mayor control sobre su cuerpo, para lograr una mayor consciencia corporal.

