La entrevista recorre la vida de Carlos desde su infancia hasta el momento actual, mostrándonos al ser humano en áreas que no conocemos, sus gustos, preferencias, anhelos, logros, metas, objetivos, deseos, sueños y muchas cosas más. Carlos se emociona tres veces a lo largo del programa. Hablamos de un ser con gran sensibilidad.
Padres idealistas terminaron presos en la época de la dictadura. Los afectó hasta llegar al divorcio. Hasta ahí Carlos no tenía hermanos. Al regreso al Uruguay los padres vuelven a casarse teniendo 4 hijos más. O sea que Carlos es el mayor de los hermanos de diferentes matrimonios pero de los mismos padres. Le gusta mucho la historia, principalmente de nuestro país. Es más, nos dice que la paz del Uruguay se construye entendiendo la historia.
Después de estudiar historia, enamorado por los niños, se transforma el alumno de escuela rural -entre San José y Canelones- en maestro rural . Referente a la dictadura nos dice que “en el alma de cada uno es difícil aceptar las cicatríces como medallas”. En el año 78 con 6 años hace sus primeras armas en carnaval, en la murga “La Estudiantina” Nos dice que no era bueno para cantar. Más adelante dejando la murga atrás y ya haciendo teatro forma parte de un trío humorístico. Define al carnavalero como capaz de ser cronista de guerra…o sea capaz de todo.
A los 17-18 años armamos Sociedad Anónima. En el año 90 fue la primera actuación. Superando todas las expectativas tuvieron un éxito sorprendente. Nos dice además, que entró al carnaval con un saludable cargo de inocencia. Desde el comienzo escribe para Sociedad Anónima, con la responsabilidad que ello implica. Nos cuenta que los “Gauchos Patones” nacen porque admira a la gente de campo. El humor no se acaba porque siempre hay un motivo nuevo. Es muy comprometido ya que lo han ayudado mucho y quiere ayudar también. Dice que el talento, esfuerzo y aprendizaje son tres pilares para su vida. Los invitamos a ver esta entrevista de colección porque realmente vale la pena…

