Una auditoría interna de ASSE analizó el aumento del gasto en Estudios entre 2022 y 2024 (post pandemia) y también se abarcaron años anteriores. Se formularon una serie de observaciones críticas sobre la gestión de convenios de complementación de servicios con prestadores privados.
El informe concluye que el gasto creció de forma sostenida y que existen debilidades significativas en los procesos de contratación, especialmente en los convenios firmados con CASMU y Círculo Católico.
Según la auditoría, entre 2021 y 2024 el gasto en estudios aumentó a valores constantes un 45%, lo que representa “un incremento total de $ 2.113.228.986”. De forma similar, entre 2019 y 2024 la variación fue del 50%, equivalente a “$ 2.339.135.577 adicionales”. A pesar de este crecimiento, el padrón de usuarios aumentó solamente 8% entre 2019 y 2023.
En «Conclusiones – ASSE Estudios» se señala que el gasto total de ASSE a proveedores se incrementó comparando el 2019 y 2023 en un 28%, de la misma forma que se aumentaron las camas de ASSE en un 24%, sin embargo, el aumento del padrón de usuarios fue de un 8%.
Con respecto al CTI de Adultos, entre los años 2019 y 2023 se vio un incremento del 34% en el gasto a proveedores, y un incremento del 45% en las camas propias de ASSE. «Este aumento, se puede justificar dado el cambio en el tipo de contratación a proveedores, pasando de DCO a tarifa plana mensual» se indica.
Del análisis realizado surge que en el año 2020, el 12% del gasto a todos los proveedores se concentraba en Casa de Galicia, Casmu y Circulo Católico, mientras que al año 2024 dicha concentración fue de un 29%.
Crecimiento en CTI
El gasto en CTI también mostró un crecimiento relevante. Para el período 2019–2023, la auditoría detectó un aumento del 28% en valores constantes, lo que implica “$ 403.595.042 adicionales”. En el caso del CTI de adultos, el incremento llegó al 34% entre 2019 y 2023, con una incidencia directa de la modificación en la forma de contratación. “Este aumento se puede justificar dado el cambio en el tipo de contratación a proveedores, pasando de DCO a tarifa plana mensual”, señala el documento.
Una parte central del informe se enfoca en los convenios de complementación firmados en 2022 con CASMU y Círculo Católico, que sustituyeron las prestaciones previamente acordadas con Casa de Galicia. La auditoría evalúa como “insatisfactorio” el proceso seguido por ASSE y afirma que “no surge de los expedientes que se haya realizado un llamado a precios a otros proveedores del mercado”. Además, advierte que los convenios no respetaron el plazo máximo previsto en el TOCAF, que establece que estas contrataciones “no podrán exceder los seis meses”.
Los auditores también detectaron inconsistencias en la justificación de los convenios. El informe indica que la fundamentación se limitó a señalar que se trataba de la “sustitución de lo conveniado años anteriores con Casa de Galicia”, sin mayor análisis comparativo. En el caso del convenio con Círculo Católico, se señala que la sesión del Directorio del 3 de noviembre de 2022 se realizó sin la participación del presidente y del gerente general, y que ambos “se retiran de sala” al tratarse el punto.
Otro aspecto destacado es el aumento en la concentración del gasto en tres prestadores: Casa de Galicia, CASMU y Círculo Católico. Mientras en 2020 estos proveedores representaban el 12% del gasto total en estudios, para 2024 alcanzaron el 29%. Según el informe, se observó “un aumento en la concentración del gasto (…) oscilando entre un 25% y 33% del gasto total de ASSE” entre 2021 y 2024.
La auditoría también relevó incrementos significativos en la contratación de camas de cuidados moderados. En 2021, ASSE contaba con 20 camas bajo la modalidad DCO; para 2024, había pasado a contratar “37 camas a tarifa plana” mensuales, además del pago adicional de una “tarifa plana por concepto de actos médicos y de enfermería”. La auditoría advierte además que ciertos acuerdos de ampliación o reducción de camas “no fueron formalizados ni expuestos en el expediente”, aunque sí se reflejaron en la facturación del proveedor.
El documento clasifica los hallazgos como de “Importancia: Muy alta”, y sostiene que constituyen deficiencias que requieren “acciones de forma inmediata por parte de la Dirección”.

