El baterista británico Gilson Lavis a los 74 años. Antes de unirse a Squeeze, giró con gigantes del rock and roll como Chuck Berry, Jerry Lee Lewis y Carl Perkins, y compartió escenario con Dolly Parton y Billy Fury. Su estilo sólido, elegante y lleno de swing lo convirtió en un baterista de referencia.
En 1976 entró a Squeeze reemplazando a Paul Gunn, y se convirtió en el motor rítmico de la era dorada de la banda. Su trabajo en discos como Cool for Cats (1979), Argybargy (1980) y East Side Story (1981) definió el sonido new wave con alma. Canciones como “Tempted”, “Pulling Mussels (From the Shell)”, “Black Coffee in Bed” y el éxito estadounidense “Hourglass” llevan su sello inconfundible: un groove preciso, cálido y con espacio para la melodía.
Permaneció con Squeeze hasta 1992, participando en múltiples reuniones posteriores. Pero su colaboración más longeva fue con Jools Holland. En 1994 se unió a la Rhythm & Blues Orchestra, convirtiéndose en el baterista titular durante tres décadas. Su último concierto fue el 2 de noviembre de 2024 en el Royal Albert Hall, apenas tres días antes de su muerte.
Más allá de la música, Lavis cultivó una notable carrera como pintor de retratos. Sus obras, centradas en músicos y performers con los que había trabajado, se exhibieron en galerías de Londres y Nueva York. “La batería era adrenalina; pintar es paz”, dijo en una entrevista.

