La hidatidosis, o equinococosis quística, continúa siendo un problema de salud pública en Uruguay, pese a la tendencia general al descenso registrada en la última década. Así lo señala el Diagnóstico de situación de la equinococosis en Uruguay 2025, elaborado por la Comisión Nacional Honoraria de Zoonosis y el Ministerio de Salud Pública, que revela que entre 2014 y 2024 se registraron 601 egresos hospitalarios por esta enfermedad, con un promedio anual de 60 internaciones
La hidatidosis es una zoonosis parasitaria causada por la forma larvaria de Echinococcus granulosus. En humanos, la infección ocurre por la ingestión accidental de huevos del parásito, liberados al ambiente por perros infectados. El contagio puede darse por contacto directo con animales, consumo de alimentos mal lavados o agua contaminada, y suele permanecer asintomático durante años, hasta que los quistes crecen y afectan órganos vitales como el hígado o los pulmones.
El informe muestra un pico de egresos hospitalarios en 2016, seguido de una caída progresiva hasta 2020. A partir de ese año, los registros evidencian un repunte sostenido, aunque sin alcanzar los valores máximos previos. En 2024 se contabilizaron 50 egresos, lo que confirma que la enfermedad continúa generando una carga relevante para el sistema de salud uruguayo
Las autoridades sanitarias aclaran que los egresos hospitalarios no reflejan la totalidad de los casos, ya que no incluyen pacientes atendidos en forma ambulatoria ni personas asintomáticas. Sin embargo, se trata de un indicador sensible para evaluar la evolución de la transmisión y el impacto clínico de la enfermedad.
Uno de los datos más relevantes del informe es la distribución etaria de los casos. Más del 75% de los egresos hospitalarios corresponden a personas mayores de 45 años, concentrándose principalmente en el grupo de 45 a 64 años (41,1%) y en los mayores de 65 años (35,6%). En contraste, los casos en menores de 15 años representan menos del 2% del total, una proporción que ha mostrado un descenso sostenido a lo largo del período analizado
Este patrón refuerza el carácter crónico de la enfermedad y sugiere que muchas infecciones se produjeron años atrás, cuando la transmisión era más intensa, especialmente en zonas rurales.
El análisis por departamento revela una distribución desigual de la carga de enfermedad. En términos de egresos hospitalarios por cada 100.000 habitantes, Cerro Largo encabeza la lista, seguido por Lavalleja, Treinta y Tres, Tacuarembó y Flores. Aunque Montevideo concentra un mayor número absoluto de casos, su tasa relativa es inferior debido a su densidad poblacional
El informe también advierte que algunos departamentos, como Lavalleja, Florida, Maldonado y Tacuarembó, muestran un aumento en los egresos en el último quinquenio, lo que plantea la necesidad de reforzar las acciones de control y vigilancia.
Si bien los datos sugieren una reducción en la transmisión del parásito, el informe concluye que la hidatidosis no ha sido erradicada y continúa generando internaciones prolongadas, cirugías complejas y riesgo de complicaciones graves. La persistencia de prácticas de riesgo —como la escasa desparasitación canina y la faena domiciliaria— mantiene activo el ciclo de transmisión.
Las autoridades subrayan la necesidad de retomar campañas de educación sanitaria, fortalecer el control de la población canina y mejorar las prácticas de manejo rural, como medidas clave para reducir la incidencia futura de una enfermedad que, aunque silenciosa, sigue presente en Uruguay


Cómo siempre y como es característica de los uruguayos, sacándole el culo a la jeringa, se omite identificar a los principales y únicos responsables de la proliferación de esta enfermedad: LOS ESTANCIEROS.