En el marco de los 127 años de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), se realizó un acto con la participación del presidente de la República, Yamandú Orsi, autoridades de gobierno, empresarios y representantes sindicales. Durante la actividad, el presidente de la CIU, Leonardo García, planteó los principales desafíos del sector industrial y reclamó mayor atención a los problemas de competitividad.
García expresó que “muchas veces las grandes empresas industriales no son valoradas, y cuando alguna cierra sus puertas se nota su importancia”. Señaló que la industria enfrenta entre otras dificultades los altos costos energéticos. “Una misma planta en el exterior paga la mitad o un tercio de los costos de energía”, indicó.
El titular de la CIU cuestionó además que “a diario encontramos prácticas que discriminan negativamente a la industria”, mencionando la ley de fronteras, el contrabando organizado, la concentración en grandes superficies y las compras al exterior. Sobre este punto en particular señaló que cada mes “se van del país 15 millones de dólares por franquicias y compras en el exterior”.
También se refirió a la conflictividad laboral y a la propuesta de reducción de la jornada de trabajo. “Un país no puede desarrollarse si cada dos años se busca refundar las relaciones laborales”, afirmó. Sobre la eventual reducción de la jornada, dijo que si se aprueba “se cumplirá, pero con consecuencias como el desempleo, porque no es un modelo sostenible”. García destacó, no obstante, la estabilidad política y el control de la inflación, y valoró la disposición del Ministerio de Industria para avanzar en una política industrial moderna. Señaló la importancia del diálogo tripartito que se está impulsando con el Instituto Cuesta Duarte y el Inefop y sostuvo que “si todos empujamos en la misma dirección, tendremos un país con mejor industria”.
Incentivos y simplificación de trámites
La ministra de Industria, Fernanda Cardona, anunció que el gobierno trabaja en nuevos incentivos para la inversión, en la simplificación de procesos y en la reducción de trámites, especialmente orientados a las micro, pequeñas y medianas empresas.
Cardona subrayó la necesidad de “abrirnos al mundo, impulsar la innovación y la productividad” y señaló que se debe avanzar en el tema de compras públicas orientadas hacia la industria nacional. Agregó que el Ministerio busca acompañar a las empresas en sus procesos de modernización y facilitar su acceso al financiamiento. “Hay muchos empresarios que están sosteniendo sus empresas, debemos trabajar nuestras diferencias en complementariedades”, expresó.
Análisis de la realidad industrial
En el marco del encuentro el asesor económico de la CIU, Sebastián Pérez, presentó un panorama de la industria nacional e internacional. Indicó que desde 2025 la producción industrial mundial creció 22%, con China concentrando el 70% de ese incremento. En Uruguay, el crecimiento fue de 10%, aunque este año —sin considerar la refinería y las zonas francas— se prevé una caída de 1%. Pérez señaló que la industria uruguaya representa el 10% del PIB, y que si se suman los servicios empresariales alcanza el 18%. El sector emplea 100.000 trabajadores directos y 160.000 indirectos, con remuneraciones que en promedio superan en un 15% las del resto de la economía.
Entre las fortalezas, mencionó la estabilidad política y macroeconómica, los acuerdos comerciales regionales, la calidad de la infraestructura y la solidez del sistema financiero. En cuanto a las debilidades, citó el alto costo país, la concentración en grandes superficies, la burocracia y la rigidez laboral. “Los inversores internacionales se quejan por los trámites y la legislación laboral debería modernizarse”, dijo.
También advirtió sobre la baja inversión en investigación y desarrollo, la lenta adopción tecnológica y la escasa propensión a la internacionalización.
Entre las amenazas, destacó la incertidumbre geopolítica, la competencia de países de reciente industrialización, la escasez de mano de obra calificada, los posibles efectos del impuesto mínimo global, y los crecientes costos regulatorios y ambientales. Como oportunidades, Pérez sostuvo que “el mundo ofrece nichos en productos que Uruguay ya produce” y que existen “nuevos espacios para transformar materias primas importadas”, mencionando ejemplos de empresas que procesan café y cacao.

