La inflación en Uruguay volvió a mostrar señales de moderación y alcanzó en febrero una variación interanual de 3,11%, según los datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El registro confirma una tendencia descendente que se consolida en los últimos meses y ubica al indicador muy cerca del límite inferior del rango meta fijado por el Banco Central del Uruguay.
De acuerdo con el informe oficial, la variación mensual del Índice de Precios del Consumo (IPC) fue de 0,35%, por debajo de lo previsto por el mercado, que proyectaba una suba cercana al 0,6%. El resultado refuerza el escenario de desaceleración inflacionaria y marca una diferencia respecto a diciembre, cuando la inflación interanual se ubicaba en 3,65%.
Entre los principales componentes que incidieron en el comportamiento de los precios durante febrero se destacan los rubros vinculados a vivienda, agua, electricidad y combustibles, que explicaron buena parte del aumento mensual. También tuvieron incidencia, aunque menor, los bienes para el hogar y el cuidado personal, mientras que recreación y cultura mostraron una contribución negativa al índice general.
La inflación subyacente (que excluye frutas, verduras y combustibles) se ubicó en 3,45% interanual, lo que indica que la moderación de precios no responde únicamente a factores estacionales, sino que se extiende al núcleo del consumo.
Este escenario se da pocos días después de que el Banco Central resolviera reducir la tasa de política monetaria en 75 puntos básicos, llevándola a 5,75%. Desde la autoridad monetaria se señaló que, si bien los riesgos inflacionarios están más equilibrados, persiste la atención sobre la posibilidad de que la inflación se ubique por debajo del objetivo central en el horizonte de política.
El organismo continuará con un monitoreo permanente de la evolución de los precios y de las expectativas del mercado para definir los próximos pasos en materia monetaria.

