Sebastián Marset rechazó un acuerdo abreviado con la fiscalía estadounidense y decidió avanzar hacia un juicio oral completo. La decisión fue tomada durante una audiencia reciente en el Distrito Este de Virginia, donde el fiscal le realizó una advertencia explícita sobre las graves consecuencias que podría tener rechazar el plea deal.
Marset, detenido desde el 13 de marzo de 2026 en una prisión federal de Alexandria, Virginia, enfrenta cargos por conspiración para lavado de dinero vinculados a su presunta organización dedicada al tráfico internacional de cocaína. La pena máxima por este delito alcanza los 20 años de prisión.
Según reconstruyeron fuentes judiciales, el fiscal fue claro al señalar que, si el caso avanza a juicio oral, la acusación podría incorporar nuevos cargos y presentar pruebas adicionales. “Rechazar el acuerdo implica asumir todos los riesgos de un juicio completo”, advirtió la fiscalía al imputado y a su equipo de defensa.
La decisión de Marset de no declararse culpable en esta instancia y renunciar al juicio rápido abre la puerta a un proceso judicial mucho más largo y complejo, que podría extenderse hasta finales de 2026 o durante 2027. Expertos indican que el uruguayo podría estar buscando negociar un acuerdo más favorable en una etapa posterior o ganar tiempo para fortalecer su defensa, que ahora incluye al exfiscal federal estadounidense Gene Rossi.
Si Marset se declara inocente en la próxima audiencia formal que será el 20 de mayo, el caso pasará directamente a juicio oral con jurado. En cambio, aceptar un «plea deal» le habría permitido reducir significativamente la pena a cambio de cooperación con la Justicia de Estados Unidos.
Marset fue capturado en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y trasladado de manera exprés a territorio estadounidense. La DEA lo considera uno de los principales objetivos regionales, líder de una organización que enviaba toneladas de cocaína hacia Europa y lavaba millones de dólares a través de complejos sistemas financieros.
En audiencias anteriores, un juez federal ya le había negado la libertad bajo fianza, argumentando que representa un alto riesgo de fuga debido a su extensa red internacional y sus recursos económicos.
La defensa de Marset, integrada por abogados uruguayos y el experimentado Gene Rossi, busca cuestionar tanto la forma en que fue trasladado desde Bolivia como la solidez de las pruebas presentadas por la acusación.
Escándalo en Bolivia
Tras la captura y expulsión exprés de Sebastián Marset hacia Estados Unidos, en Bolivia surgió un nuevo escándalo por fuertes denuncias de robo y saqueo en las propiedades que fueron intervenidas por las autoridades.
Según reportes de medios bolivianos, extranjeros desarmaron a policías que custodiaban las casas de lujo incautadas y se llevaron objetos de valor. En varias propiedades se encontraron cajas fuertes completamente vacías, lo que generó sospechas de que el botín fue sustraído después de la intervención oficial.
La Fiscalía General del Estado abrió una investigación por presunta apropiación indebida de bienes y dinero. Las autoridades intentan determinar quiénes ingresaron a las viviendas después del operativo y qué ocurrió con el contenido de las cajas fuertes.
Además, el Consejo de la Magistratura inició procesos disciplinarios contra dos jueces de Santa Cruz. Ambos son acusados de haber devuelto irregularmente bienes a Marset en 2023, poco después de su fuga, permitiéndole recuperar propiedades que ya estaban bajo investigación.
La Fiscalía ya citó a varios efectivos que participaron en la custodia y analiza cámaras de seguridad y registros de ingreso a las viviendas.


En Uruguay sería peligroso que estuviera La ley favorece al delincuente Gracias que no está aquí ni en Sudamérica
«No seas ingenua, la DEA también forma parte del juego. ¿O con qué crees que se financian?