Mercosur y Unión Europea activan acuerdo histórico que abre un mercado de 750 millones de personas

El pacto entre Mercosur y Unión Europea entra en vigor provisional y promete más comercio, inversión y empleo.

“Esto tiene que traducirse en más trabajo, más comercio y una línea de vínculo con Europa”, señaló Orsi en una llamada con presidentes de la región.

En un contexto internacional marcado por tensiones comerciales y tendencias proteccionistas, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea comenzó a aplicarse de forma provisional este 1.º de mayo, marcando un hito tras más de 25 años de negociaciones.

El inicio de esta nueva etapa implica la apertura de una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, que abarca a más de 750 millones de personas y representa cerca del 20% del producto interno bruto global. El acuerdo, firmado el pasado 17 de enero en Asunción, entra en funcionamiento mientras se aguarda la ratificación definitiva del Parlamento Europeo, actualmente en análisis jurídico.

Para Uruguay, el hecho fue destacado como un momento histórico. El presidente Yamandú Orsi participó en una reunión virtual junto a líderes del bloque sudamericano y autoridades europeas, en la que se delinearon los primeros pasos de implementación.

“Esto tiene que traducirse en más trabajo, más comercio y una línea de vínculo con Europa”, señaló Orsi, quien además remarcó la relevancia del acuerdo en un escenario global complejo: “En un mundo donde el proteccionismo está avanzando, precisamos volver a abrir puertas”. En la reunión participaron, además del president Orsi, los presidentes de Argentina, Javier Milei, y Paraguay, Santiago Peña; el canciller de Brasil, Mauro Vieira; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa. Sobre la ausencia del presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva, el canciller Lubetkin indicó que “como lo señalaba el presidente Orsi no hay ningún aspecto que marque que Brasil está en otra sintonía diferente de todos nosotros”.

El canciller Mario Lubetkin aseguró que los estudios disponibles indican que las áreas potencialmente afectadas son “muy pequeñas” en relación al conjunto de la economía.

De la negociación a la concreción

El canciller Mario Lubetkin definió el momento como un punto de inflexión: “El gran cambio que empieza hoy es pasar de la búsqueda de un acuerdo a la concreción del acuerdo”.

Durante una extensa conferencia de prensa en la que también participó la vicecanciller Valeria Csukasi, el jerarca subrayó que el inicio de la aplicación provisional marca el comienzo de una nueva fase en la relación entre ambos bloques. Reconoció que el proceso estuvo marcado por “idas y vueltas” durante más de dos décadas, pero sostuvo que ahora se abre una etapa centrada en resultados concretos.

El mecanismo adoptado —una cláusula provisoria activada por la Unión Europea— permite que el componente comercial entre en vigor de inmediato, mientras se completa el proceso de ratificación institucional en Europa.

Lubetkin destacó que este paso no solo tiene implicancias económicas, sino también geopolíticas. Según explicó, el acuerdo envía una señal clara en un mundo en reconfiguración, donde los grandes bloques buscan fortalecer alianzas estratégicas.

“Estamos siendo observados por todo el mundo. Esto marca una señal en el nuevo escenario comercial, económico y geopolítico”, afirmó.

Impacto económico y expectativas

Uno de los principales argumentos a favor del acuerdo es su potencial impacto en el desarrollo económico. Según datos mencionados por el gobierno uruguayo, estudios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) proyectan un crecimiento del producto interno bruto, aumento del empleo, reducción de la pobreza y mayor dinamismo en comercio e inversiones.

Lubetkin sostuvo que estos efectos no serán inmediatos, pero sí sostenidos en el tiempo. “Estamos hablando de tendencias fuertes que pueden transformar la estructura económica del país”, explicó.

En ese sentido, el gobierno viene trabajando desde hace meses con el sector privado, cooperativas y sindicatos para preparar la transición hacia este nuevo escenario. El objetivo es fortalecer la capacidad productiva y mejorar la competitividad.

El canciller también enfatizó la importancia de la articulación público-privada, destacando la integración de actores empresariales en instancias de planificación estratégica vinculadas al acuerdo.

Reducción de aranceles y oportunidades

Uno de los aspectos centrales del acuerdo es la reducción arancelaria. Desde el primer día, el 73% de las exportaciones del Mercosur ingresarán al mercado europeo con arancel cero.

Para Uruguay, esto implica beneficios inmediatos en productos clave. La cuota Hilton de carne premium, por ejemplo, pasa automáticamente de un arancel del 20% a 0%.

También ingresarán sin arancel productos como pescado, menudencias, frutas, legumbres, derivados del cuero, bebidas, lana y fertilizantes, entre otros.

Otros bienes, como arroz, miel, maíz y sorgo, tendrán beneficios parciales mediante cuotas o reducciones progresivas.

Por su parte, desde Europa comenzarán a ingresar productos como automóviles, maquinaria, químicos y farmacéuticos, con una reducción gradual de impuestos.

La subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, explicó que algunos efectos se verán rápidamente, especialmente en el sector automotriz. “Esperamos que haya una reducción de precios en determinados productos, lo que también beneficia a los consumidores”, indicó.

Desafíos y sectores sensibles

A pesar del optimismo, el acuerdo también plantea desafíos. Algunos sectores productivos podrían enfrentar mayor competencia, aunque el gobierno sostiene que el impacto será acotado.

Lubetkin afirmó que los estudios disponibles indican que las áreas potencialmente afectadas son “muy pequeñas” en relación al conjunto de la economía.

No obstante, se están implementando estrategias de acompañamiento para garantizar que ningún sector quede rezagado.

Uno de los casos analizados es el sector lácteo. Según Csukasi, inicialmente se consideraba vulnerable, pero el análisis más detallado mostró oportunidades incluso para exportar a Europa.

Donde sí persisten desafíos es en la producción artesanal, especialmente en quesería, que deberá adaptarse a exigencias de calidad, certificación y posicionamiento en mercados internacionales.

Un proceso en construcción

El acuerdo establece un calendario de desgravación que se extenderá hasta 10 años para exportaciones hacia Europa y hasta 15 años para importaciones desde ese bloque.

Además, en el caso de productos con cuotas, aún resta definir cómo se distribuirán entre los países del Mercosur. Mientras tanto, se aplicará el criterio de “primero en llegar, primero en ser servido”.

Csukasi señaló que existe un plazo de tres meses para acordar esa distribución, lo que mantiene abiertas las negociaciones técnicas entre los países.

Dimensión política y regional

Más allá del comercio, el acuerdo también tiene una dimensión política. Según el gobierno, refuerza el posicionamiento del Mercosur como bloque relevante a nivel internacional.

Lubetkin destacó que en los últimos años el Mercosur ha cambiado su imagen, pasando de ser percibido como un espacio de conflictos internos a un actor con capacidad de negociación global.

“Hoy el Mercosur tiene otra dimensión. Esto nos coloca en una posición muy superior”, afirmó.

Además, se espera que el acuerdo impulse nuevas alianzas y procesos de integración en la región.

Uruguay asumirá la presidencia pro tempore del Mercosur el próximo 30 de junio, período en el que se buscará profundizar la implementación del acuerdo.

Expectativa de los industriales

El presidente de la Comisión de Comercio Exterior de la Cámara de Industrias, Washington Durán, calificó como un hecho “histórico” la entrada en vigencia provisional del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que comenzó a regir este 1° de mayo tras más de 25 años de negociaciones.

En entrevista con Informativo Carve del Mediodía, sostuvo que la expectativa del sector industrial es positiva y que el objetivo de fondo debe ser la generación de empleo y nuevas inversiones para Uruguay. “Tenemos la esperanza de que todo esto sirva en el mediano y largo plazo para generar más trabajo para los uruguayos”, afirmó.

Durán advirtió que no deben esperarse efectos significativos en el corto plazo. Según explicó, este tipo de acuerdos comerciales suelen mostrar resultados con el correr de los años, tanto en materia de exportaciones como de competencia importadora.

“No se puede esperar que ya en mayo haya un boom de importaciones o exportaciones”, señaló.

También indicó que algunos sectores sentirán antes los beneficios y otros enfrentarán mayores desafíos, dependiendo del tipo de producto y del cronograma de desgravación arancelaria establecido.

El jerarca empresarial recordó que algunos bienes ingresan desde ahora con arancel cero, mientras que otros tendrán plazos largos de apertura para proteger sectores sensibles.

Entre los ejemplos mencionó pescado congelado, frutos secos, y whisky. En cambio, para los automóviles la rebaja será gradual durante 15 años, manteniéndose inicialmente el arancel del 35%.

Durán remarcó que uno de los principales asuntos sin resolver es cómo distribuir entre los socios del Mercosur las cuotas de exportación otorgadas por Europa.

Como no hubo acuerdo previo, la asignación comenzó a operar bajo el criterio “First In First Out” (FIFO): el primero que solicita la cuota, la obtiene hasta agotar el cupo disponible.

Esto aplica, por ejemplo, a cuotas como carne vacuna (99.000 toneladas al final del período), y arroz (60.000 toneladas al final del cronograma).

En el caso del arroz, explicó que este año solo se reparten 6.667 toneladas entre los cuatro países.

Sobre la cuota cárnica, Durán sostuvo que, al estar fijada en toneladas y no en valor, conviene priorizar productos de mayor precio. “Hay que tratar de exportar los cortes premium”, señaló, y explicó que utilizar la preferencia arancelaria en productos de alto valor genera un mayor beneficio económico que destinarla a carne para hamburguesas u otros cortes de menor precio.

Consultado sobre la preparación del sector industrial, informó que la Cámara de Industrias lanzará una serie de actividades informativas para explicar el funcionamiento del acuerdo.

Además, la gremial relevará inquietudes empresariales en dos sentidos. Cómo aprovechar el acceso al mercado europeo, y cómo enfrentar la competencia de productos europeos que ingresarán con menores aranceles.

Durán resumió que el acuerdo abre una nueva etapa para Uruguay, aunque insistió en que los verdaderos efectos se verán con el tiempo.

La vicecanciller Valeria Csukasi recordó que existe un plazo de tres meses para acordar la distribución de cuotas.

Sectores beneficiados por el acuerdo

El acuerdo prevé importantes beneficios para distintos sectores productivos. Desde Europa hacia el Mercosur, se destacan los sectores automotriz, vinícola, farmacéutico y tecnológico, con reducción progresiva de aranceles. Por ejemplo, el impuesto del 35% a los automóviles se eliminará en un plazo de hasta 15 años, mientras que los vinos verán reducciones graduales hasta su eliminación total. En sentido inverso, el Mercosur exportará principalmente productos agroalimentarios, como carne, azúcar, cítricos, miel y huevos, muchos de ellos bajo sistemas de cuotas. La Unión Europea reforzará además los controles sanitarios para garantizar estándares de calidad en los productos importados.


Peña celebra entrada en vigor del pacto UE-Mercosur

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, celebró la entrada en vigor del acuerdo y lo calificó como una herramienta clave para el desarrollo.

“Hoy, primero de mayo, no podría haber mejor fecha para celebrar un acuerdo que promete más trabajo y desarrollo”, afirmó.

Peña destacó que el pacto permitirá abrir mercados, atraer inversiones y fortalecer a las pequeñas y medianas empresas.

Además, recordó que la firma en Asunción fue “un alivio profundo” tras más de 25 años de negociaciones, y aseguró que el acuerdo generará impactos económicos positivos y sostenidos. Según estimaciones paraguayas, el 95% de sus exportaciones podrán acceder al mercado europeo con arancel cero o preferencial.

 

 

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1 Comentario

  1. Crucemos los dedos porque los exportadores nacionales cuiden la calidad de los productos, porque en la Unión Europea nos están esperando la competencia con una lupa para darnos un marronazo

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